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Un nuevo estudio nos revela que el área social en el cerebro de las mujeres con autismo puede ser una de las razones por las cuales su autismo está tan enmascarado u oculto1 .

La actividad cerebral en esta y otras áreas sociales, hacen que al reflejarse en sí mismas se asemejen a la de sus compañeros neurotípicos, sin embargo en los hombres con autismo no sucede de la misma manera, mostrando menor actividad en estas áreas sociales del cerebro.  Estos hallazgos  confirman  la hipótesis  que el autismo se manifiesta diferente en hombres y mujeres.

 “Tal vez la idea de un cerebro socialmente hipoactivo no se aplique en todas las personas que están dentro del espectro” comenta el investigador principal Meng-Chuan Lai, catedrático de psiquiatría de la Universidad de Toronto en Canadá. Los hallazgos representan el primer intento de señalar las áreas del cerebro que pueden estar involucradas cuando las mujeres con autismo enmascaran sus rasgos de autismo.

Un estudio relacionado describe una nueva herramienta que mide de  manera confiable los comportamientos de camuflaje 2.

“Con el fin de responder preguntas importantes, tal como las capacidades que fundamentan el camuflaje, porque las personas enmascaran  y cuáles son las consecuencias, necesitamos ser capaces de medir dicha conducta y su variación en las personas dice William Mandy, Catedrático Titular en psicología clínica dentro de University College London, quien también dirigió el desarrollo de la herramienta.

Red social: dos áreas sociales del cerebro (blanco) son igual de activas en mujeres con o sin autismo

Incitador del pensamiento – conducta

Lai y sus colegas escanearon los cerebros de 28 mujeres con autismo y 29 mujeres neurotípicas mientras respondían preguntas respecto a sus pensamientos o apariencia física, y también de otras personas  como la Reina Elizabeth II 3.

Observaron la actividad de dos áreas sociales del cerebro, la corteza prefrontal ventromedial (vmPFC) y la unión temporoparietal (RTPJ). Estas áreas son igualmente activas en los dos grupos de mujeres.

En los hombres con autismo, ambas áreas son menos activas que en los controles. Los investigadores basaron esta afirmación en los datos de un estudio del 2010 que usó el mismo modelo para observar a 29 hombres con autismo y 33 hombres neurotípicos para control.

“Realmente no sabemos que nos lleva a esta diferencia de sexos” apunta Lai y señala: “Podría estar relacionada al sexo pero también podría estar  relacionada con las experiencias de vida con autismo” Luego los investigadores exploraron como la función social del cerebro  puede relacionarse con la capacidad de camuflarse.

Compararon  sus hallazgos con los datos obtenidos de un estudio del 2017, que midió el camuflaje en los mismos hombres y las mismas mujeres 4. En ese estudio, cuantificaron el camuflaje comparando los puntajes de los participantes en una prueba de diagnóstico de autismo con una encuesta de autoinforme  sobre los rasgos de autismo, así como una prueba en la cual intentan deducir las emociones reflejadas en imágenes de los ojos.

Entre las mujeres con autismo, las puntuaciones  de camuflaje más altas se registran con una mayor actividad cerebral en el vmPFC durante la autorreflexión, mientras que la de los hombres no muestra tal vínculo. El camuflaje no se relaciona con la actividad cerebral en el RTPJ en ninguno de los dos sexos.

Los investigadores reportaron los hallazgos en Autism, el 24 de Octubre. Los resultados sugieren que, la medida en que una persona reflexiona sobre sus pensamientos está asociada con la medida en que enmascaran su autismo, dice Lai.



Los hallazgos necesitan ser replicados en una muestra más grande. La actividad en otras áreas también puede ser la base del camuflaje, dice Kajsa Igelström, catedrática de neurociencia en la Universidad de Linköping en Suecia, quien no estaba involucrada en el trabajo. “No se trata de conductas sociales,” dice Igelström. “El camuflaje puede involucrar muchas otras funciones, tales como la atención descendente y la función ejecutiva, y esas mecanismos, serian realmente interesantes de estudiar”.

Indicadores de enmascaramiento

En el segundo estudio, Lai y Mandy colaboraron en elaborar una prueba de 25 items para cuantificar el camuflaje. Generaron preguntas respecto las conductas del camuflaje basadas en la manera de como 92 niños con autismo describían sus experiencias 5. Las conductas implican compensar las dificultades sociales, enmascarar o esconder los rasgos del autismo, a de otro modo “encajar”.

Los investigadores realizaron la prueba, a 832 hombres y mujeres, incluyendo 354 con autismo, dicha prueba se llama, “cuestionario de   camuflaje de los rasgos de autismo (CAT-Q). Los participantes también completaron cuestionarios sobre los rasgos de autismo, ansiedad y otras conductas relacionadas al trastorno.

Los adultos con autismo obtuvieron puntuaciones más  en el CAT-Q, como grupo, que el grupo control. Y los participantes con puntajes altos también mostraron niveles altos de rasgos de autismo y dificultades de salud mental. Los investigadores presentaron los resultados el 25 de Octubre en el Journal of Autism and Developmental Disorders.

Los investigadores demostraros la fiabilidad repitiendo la prueba tres meses después a 30 de los participantes. Los puntajes permanecieron estables. También confirmaron su validez, por ejemplo, al constatar que las personas responden a preguntas que están relacionadas de manera congruente. Los expertos dicen que, validar el cuestionario en niños, es el siguiente paso importante.

“Realmente es una pena que no hay ninguna versión infantil u adolescente, ya que el camuflaje social podría conducir mayormente a diagnósticos tardíos” dice Sven Bölte, profesor de ciencia psiquiátrica infantil y juvenil en Karolinska Institutet en Estocolmo, Suecia, quien no estaba involucrado en el estudio.

Los investigadores están probando el cuestionario en adolescentes. También intentan identificar los factores cognitivos relacionados con el camuflaje y determinar cómo se relaciona el comportamiento con los problemas de salud mental.

En última instancia, dice Mandy, les gustaría usar el cuestionario para comprender mejor los beneficios y desventajas de camuflar, y si es exclusivo de las personas con autismo.


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©Fundación Simons, Spectrum y autores, todos los derechos reservados.
©Traducción Pamela Palomeque
Este artículo no puede ser reproducido ni copiado sin autorización expresa.

Bibliografía:

1.
Lai M-C, Lombardo MV, Chakrabarti B, et al. Neural self-representation in autistic women and association with ‘compensatory camouflaging.’ A. October 2018:136236131880715. doi:10.1177/1362361318807159
2.
Hull L, Mandy W, Lai M-C, et al. Development and Validation of the Camouflaging Autistic Traits Questionnaire (CAT-Q). J. October 2018. doi:10.1007/s10803-018-3792-6
3.
Lombardo MV, Chakrabarti B, Bullmore ET, et al. Atypical neural self-representation in autism. B. 2009;133(2):611-624. doi:10.1093/brain/awp306
4.
Lai M-C, Lombardo MV, Ruigrok AN, et al. Quantifying and exploring camouflaging in men and women with autism. A. 2016;21(6):690-702. doi:10.1177/1362361316671012
5.
Hull L, Petrides KV, Allison C, et al. “Putting on My Best Normal”: Social Camouflaging in Adults with Autism Spectrum Conditions. J. 2017;47(8):2519-2534. doi:10.1007/s10803-017-3166-5

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