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España sigue suspendiendo en el respeto a los derechos humanos de los alumnos con discapacidad, y sigue sin proveer de un modelo real de educación inclusiva, ya hace dos años informamos al respecto (Ver información aquí), y es que nuestros responsables públicos dejan claro – otra vez – que tenemos leyes capaces, pero personas incapaces, y así lo deja claro el exhaustivo informe del comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas, el mismo que en 2014 y en 2016 ya advirtió que España se pasaba por el arco de triunfo los convenios que había firmado y ratificado, es decir, que el Gobierno de España y las Comunidades Autónomas incumplen la ley de forma sistemática, a sabiendas y con dolo. Y lo peor es que les da igual.

Obviamente el Gobierno ha dicho que todo es mentira, que no se segrega, y dirá que quienes realizaron el informe volvieron a equivocarse de país por tercera vez. Aquí somos todos fantásticos y nuestros niños felices. Y aquí no hay centros de educación especial, ni hay aulas específicas en los colegios, ni nada por el estilo, que los revisores de Naciones Unidas están todos equivocados.

Vamos a poner las cosas un poco más claras. Las aulas de educación especial que se ponen en centros de educación ordinaria son segregadoras por definición. La educación inclusiva es otra cosa, debemos transformar la educación especial en inclusiva. Lo triste es que las familias creen plataformas para pedir mas aulas específicas en centros ordinarios. A ver, como lo explicaría yo, un aula específica debería ser una área de apoyo y recursos a la inclusión, no un lugar donde pasan todo el tiempo los alumnos, bueno, todo todo no, van a educación física y a alguna otra cosa, pero poco más. Hay excepciones, por supuesto, pero lo normal es que el alumno que entra en un aula específica, tenga muy pocas posibilidades de salir de ahí.

La Comunidad de Madrid aumentó las plazas en centros de educación especial y aumentó el número de aulas específicas en centros ordinarios, y esto es información pública, pero es que en el resto de España están diciendo lo mismo, que como somos fantásticos aumentamos el número de aulas específicas en educación. Solo hagan una búsqueda en Internet, y lo más grave es que se vanaglorian de ello, es decir, creamos más aulas especiales para niños especiales, y luego negamos que se segregue a nadie.

Y lo más grave, NO SE FORMA a los docentes para poder contender con al diversidad, ni en la educación ordinaria, ni en la especial, ni en ninguna parte. Si el docente aprende es porque se busca la vida y se lo paga de su bolsillo. Los programas de capacitación continuada de las Consejerías de Educación son o malos o inexistentes.

Debemos cambiar la visión social de la atención a la discapacidad, y debemos hacerlo todos, y hemos de tener claro que la atención temprana es un derecho y que no debe constreñirse a unas horas que marca un reglamento, sino al criterio del profesional, que la educación inclusiva no es meter a niños con discapacidad en aulas específicas dentro de una escuela, eso es un modelo que sigue siendo excluyente.

Debemos tener claro que las escuelas y el personal docente deben disponer de los medios técnicos y de la capacitación necesaria, ya que si no se capacita al equipo humano o se les capacita mal, volcamos sobre el profesorado una sobreexigencia que acaba perjudicando a todos, empezando por el alumno.



Debemos crear un clima de apoyo al profesorado para que sepan que tienen el respaldo por parte de la familia, muchos docentes callan por miedo a represalias, y ese silencio, además de convertirlos en cómplices necesarios, ayuda a perpetuar situaciones de ruptura y violación sistemática de derechos, empezando por los derechos de los propios docentes a disponer de acceso a una formación de calidad. Y ahí, las familias deben dejar claro que están del lado de maestras y maestros. Las familias también deben perder el miedo a exigir, porque es su derecho, y sobre todo el de sus hijos. Al final, si solo defendemos con la boca chica mal vamos.

Debemos por tanto entender que si denuncias y exiges ganas, que si una familia denuncia las demás deberán apoyar, porque mañana te evitas tú hacer lo mismo, o si debes hacerlo, alguien ya allanó el camino para ti. Debemos exigir con conciencia de grupo, que viene a ser algo así como, cambien todos de mentalidad para defender con mayor fuerza y a todos los niveles.

El sistema educativo español es muy malo, sobre todo si tienes autismo, o Down o cualquier otra discapacidad de tipos social o cognitiva, ya que está diseñado para apartar al niño difícil del sistema general. Los llevan a un modelo paralelo de educación, que en ocasiones ni siquiera es educativo, sino de entretenimiento, ya que no aprenden nada pero pasan el día.

Pero ojo, no solo se viola el derecho del alumno con discapacidad de ser incluido escolarmente, es que se viola el derecho del resto del alumnado a conocer la diversidad. Esto es algo que el resto de familias deben entender, y que no tengamos que seguir escuchando a mamás y papás que se alegran de que su hijo “perfecto” no comparta ni un instante con nuestros hijos “imperfectos”. Un aula debe ser un fiel reflejo de la sociedad, y hoy en España aún no lo hemos conseguido.

Debemos por tanto realizar una serie de acciones encaminadas a informar, primero que la gente sepa qué es la educación inclusiva, que no es poner aulas especiales en centros ordinarios, la inclusión es cuando todos los alumnos comparten todo, y lo hacen juntos. Es cuando el aula dispone de medios técnicos y humanos acorde a las necesidades de los alumnos, es cuando el sistema educativo se adapta a sus alumnos y no al revés. Seguir incrustando niños en el sistema educativo es malo para todos, atomizar la educación especial no es educación inclusiva, es sencillamente engañar.

Ojo a lo que desean, no sea que se lo concedan. No pidan aulas específicas, pidan medios técnicos y humanos, y pidan profesionales de la educación bien formados. Es como si por ley, las empresas que deben contratar a personas con discapacidad las pusieran en zonas cerradas, aisladas del resto de trabajadores ¿Se imagina que si usted va en silla de ruedas y consigue un trabajo, su empresa lo ubica en un cuarto especial donde esconden a los trabajadores discapacitados? Pues esto es lo mismo, escondemos a los niños con discapacidad del resto de niños, se los enseñamos a ratos, y les decimos que les tengan pena, que los pobres están discapacitados. No requieren ni lástima ni compasión, sino comprensión y respeto.

En España, la Asociación Solcom como organización inició hace tiempo una campaña para trabajar en pro de los derechos, y también hubo una madre, Mónica Sumay (Quién provocó la denuncia que motivo este último informe), quien tomó la misma bandera. Y es gracias a acciones así que organismos internacionales siguen diciendo que ESPAÑA VIOLA LOS DERECHOS HUMANOS, pero si el resto de familias y profesionales afectos no toman también la decisión de apoyar y exigir el cumplimiento de estos derechos, pues no vamos a llegar más allá de las quejas de salón.

Es nuestra obligación entender que el miedo que sentimos está solo en nuestras mentes, que NADIE puede evitar que exijamos modelos inclusivos, que exijamos atención de calidad, y debemos hacerlo todos, porque si no, pues solo lo conseguirá el 5% que estadísticamente sí se queja dónde y como debe, sí denuncia y si exige, mientras el otro 95%, que vive presa del miedo (y de la ignorancia), se jode y solo se queja pero con la boca chica, sin conseguir nada ¿Y tú, a qué porcentaje perteneces? No esperes a que nadie venga a resolver tus problemas, toma la iniciativa.

Descarga el informe completo AQUÍ  y descarga el resto de informes relacionados AQUÍ


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Sobre El Autor

Daniel Comín
Director de la Fundación Autismo Diario

Ex-Director y Ex-Editor de Autismo Diario y responsable de supervisión de artículos científicos. Especializado en sistemas de desarrollo y economía sostenible. Co-autor del proyecto de formación técnica y reinserción social de África Central para United Nations Development Programme (ONU). Coordinador del proyecto de salud pública para tribus nativas de Norteamérica. Ha impartido formación, conferencias y talleres sobre autismo de forma ininterrumpida en los últimos años en 6 países. Ha impartido clases magistrales en la Universidad de los Andes (Colombia), ha dado programas formativos especializados en la Facultad de Ciencias de la Educación de la PUCE (Ecuador) y profesor externo de la Facultad de Medicina San Carlos (Guatemala), entre otras múltiples actividades. Ex-supervisor de los programas de investigación de la Fundación Autismo Diario. Director Ejecutivo del Centro Iberoamericano de Referencia para la Atención de Desórdenes del Neurodesarrollo (CIRADEN) Miembro de AETAPI - Asociación Española de Profesionales del Autismo. Padre de un adolescente con autismo. @danielcomin en Twitter

3 Respuestas

  1. Carlos SB

    Completamente de acuerdo con el artículo, excepto la frase “Un aula debe ser un reflejo de la sociedad, y hoy en España aún no lo hemos conseguido” pues si lo miras desde otro punto de vista si que lo hemos conseguido, las aulas son reflejo de lo que pasa en nuestra sociedad, en donde al distinto se le segrega, la ayuda se limita a palmaditas en la espalda, buenas palabras y poco más.

    Responder
  2. Loreto

    Gran artículo, mis hijos empiezan este septiembre en un aula preferente y estaré ahí pendiente, no voy a negar mi preocupación aunque espero que todo vaya bien porque he visto varias aulas funcionando bien, pero el sistema funciona bastante regular porque hay mucha gente que no encuentra aulas para sus hijos, si empezamos mal, o sea, niños sin aulas… algo pasa!.

    Y de la personalización, hay mucho de lo que hablar, el sistema actual de Atención Temprana no personaliza, tiene los recursos que tiene.

    Yo creo que habría que hacer “inmersiones” y más trabajo en los contextos naturales, ahí está la génesis de todo, si se ve a los niños en “su” verdadera vida, se les ayudará mejor…

    Hay bastante que cambiar…

    Responder
  3. Alicia Ferrándiz Quesada

    Ciertamente es denigrante la situación de la Educación Especial en la enseñanza, la inclusión queda en manos de los especialistas que se atreven a cambiar su metodología y de los docentes que se ofrecen a aplicarla, siendo algo visible en E. Primaria y casi inexistente en E. Secundaria donde todavía existen docentes que cuando tienen que relacionarse con este alumnado “se asustan”. Lejos de preparar docentes para ello y lejos de aplicar medidas que la puedan hacer posible, se invierte en programas que vienen marcados por la “modas”, ahora la de reinserción social, pero yo les pregunto ¿es real ésta cuando en toda la escolarización se ha vivido en la exclusión?, mi respuesta es no, al final nuestro alumnado (yo soy especialista de E.E.), aunque en el mejor de los casos lleguen a trabajar en empresas, quedan al margen a la hora de interactuar y de comunicarse con sus compañeros de trabajo fuera de las horas laborales. Triste muy triste, sabiendo que esta situación sólo la puede cambiar una sociedad que aún no entiende y no apuesta por la educación inclusiva.
    Como anécdota, sustituí hace años, el nombre Aula de Apoyo, por el de “Aula de Experiencias y Recursos”, manifiesta lo que debe ser nuestro espacio, además de eliminar connotaciones negativas que ocasionó la integración mal aplicada y erróneamente entendida.
    Saludos.

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