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Quiero hoy abordar un tema delicado. De sobra es conocido que muchas de las asociaciones de Asperger sirven sobre todo para poner en contacto a personas Asperger entre sí. Hoy quiero romper una lanza en contra de esta situación.

Desde mi experiencia en asociaciones he observado como siempre se realizan actividades para aspergers, en las cuales ellos van siempre juntos y relacionándose entre ellos, privándoles de poderse relacionar con personas neurotípicas.

Mi planteamiento es el siguiente:

  1. Las personas asperger somos diferentes entre nosotras, en algunos casos, muy diferentes
  2. Las personas asperger tenemos graves problemas de relación, en ciertos casos por estar obsesionados con ciertos temas.
  3. Las personas asperger no tenemos la libertad de elegir con quien juntarnos, nos vemos obligados a juntarnos entre nosotros porque las personas neurotípicas no quieren estar con nosotros la mayoría de las veces
  4. Los problemas de relación, la diferencias entre nosotros, el no tener intereses en común ni tener el mismo tipo de valores hacen que se formen relaciones caóticas e inestables que llegan incluso a la violencia verbal y física en algunos casos.

Con todo esto no quiero decir, ni mucho menos, que no pueda haber amistad entre asperger o que yo no pueda tener amigos asperger porque de hecho los tengo.

Son aquellos amigos que tienen mis mismos valores ante la vida (no los mismos gustos, ojo) y aquellos con los que me entiendo y me siento bien estado con ellos.

Pero juntar a 40 personas por tener el mismo síndrome, forzar relaciones, es más que un error una temeridad ya que pueden surgir verdaderos y graves problemas de relación entre nosotros.

Las relaciones deben de ser placenteras, no obligadas por tener un mismo diagnóstico del que, aparte de eso, se comparten pocas cosas.

Por ello siempre acabo planteando mi filosofía, y es aquel mundo que no llegaré a ver, pero que pongo mi granito de arena para que en los años futuros exista en el que las personas neurotípicas nos vean sin prejuicios, y haya conocimiento y se extingan las falsas informaciones tóxicas sobre el autismo. Y en el cual podamos hacer amigos en círculos más grandes y encontremos aquellos que compartan nuestros mismos valores, ya sean aspergers o neurotípicos.

Porque la amistad se forma encontrando personas con tus mismos valores, no con un mismo diagnóstico.


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Sobre El Autor

Ignacio Pantoja
Licenciado en biología por la UAM y máster en Neurociencias por la USAL

Graduado en biología por la UAM y máster en Neurociencias por la USAL. En la actualidad es estudiante de Farmacia en la UCM (la Complutense de Madrid), además de tener Síndrome de Asperger.
Publica relatos regularmente en su blog Tierra de la Esperanza.
http://oskarkreutzer.blogspot.com.es/
Da charlas sobre concienciación y TEA en la Comunidad de Madrid.
Es usuario y colaborador de la Fundación Ángel Rivière
Gestiona el grupo de Facebook Por la igualdad entre aspies y neurotípicos”
https://www.facebook.com/groups/251427885288308/?fref=ts
y el grupo LUCHA TEA
https://www.facebook.com/groups/1613786602229777/

6 Respuestas

  1. nuryrafa

    Estimado ignacio:

    No estoy de acuerdo con lo que planteas por muchas y variadas razones, la primera de ellas es que partes de un supuesto que es erróneo.

    Las personas con asperger pueden relacionarse con personas neurotípicas aunque les cueste trabajo, de hecho lo hacen bien o mal, pero el hecho de que en las asociaciones se creen grupos no significa que a nadie se le prive de relacionarse con otras personas.

    Cuando escribes “Pero juntar a 40 personas por tener el mismo síndrome, forzar relaciones, es más que un error una temeridad ya que pueden surgir verdaderos y graves problemas de relación entre nosotros.
    Las relaciones deben de ser placenteras, no obligadas por tener un mismo diagnóstico del que, aparte de eso, se comparten pocas cosa” estás dando por sentado que se estén forzando relaciones de amistad lo cual obviamente es imposible de forzar.

    No sé cual es tu experiencia, me atrevo a aventurar que cuando tenías 10 o 12 años, no existían las interenciones grupales y de ocio de las que disfrutan los chicos hoy en día en las asociaciones.

    Yo te hablo de mi experiencia: en Asperger Sevilla tenemos programas de ocio, pero no juntamos nunca a 40 personas, de hecho la participación es libre y el tipo de actuación ha ido evolucionando con el tiempo, hemos pasado de hacer “salidas de ocio” con monitores a sitos programados, a tomar el ocio como una participacion libre disponible para el que quiera desde edades muy tempranas.

    Lo que si he observado es que a través de estos grupos, se crea una red social mas o menos extensa, por afinidades o no, pero que va nutriendose y ampliandose progresivamente a hermanos, amigos, primos, clubs de intereses de personas neurotípicas y de todo tipo, por lo cual los primeros grupos formados a edades mas tempranas, ponen en práctica muchas cosas que han tenido que aprender digamos “por via cognitiva” y sus relaciones cuando llega la edad de la adolescencia, en la que todos necesitamos una mínima red social, ellos ya la tienen, tienen con quien salir y quedan ellos solos por propia iniciativa. Por supuesto que hay conflictos y enfados pero LOS HAY, ¡bienvenido al mundo de la adolescencia neurotípica!!! pues, eso es lo digamos mas “normal” entre adolescentes.

    El éxito de los programas es paradojicamente su fracaso cuanto antes mejor. el éxito de los mismos es que dejan de ser necesarios a determinadas edades, cada vez mas pronto, de hecho el fracaso de un programa de ocio, debido a que sus miembros ya no vienen porque “han quedado con otros amigos” supone todo un éxito por que los integrantes ya están, digamos, “volando solos”, tienen su propia red social, sus propios grupos de amigos o amigas y no necesitan “monitorizacion” para sus ratos de ocio.

    La evolución natural es que dejan de necesitar este tipo de actividad programada o monitorizada, a la vez que gradual y paralelamente amplían su red de amigos conocidos etc, a partir de los mismos grupos hasta que sin darse ni cuenta acaban relacionandose con toda clase de personas, aunque mantengan como amigos a unos pocos asperger… o no.

    He seguido la evolución de estos programas de ocio en grupos y la de las personas que desde el comienzo comenzaron este tipo de dinámicas, y si, es cierto que siempre habrá quien tenga mas dificultades, pero créeme que para la inmensa mayoría funcionan de maravilla.

    Un saludo
    Rafa Jorreto

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  2. María del Águila

    Comparto tu opinión Ignacio. Debo decir, desde mi experiencia como madre, que mi hijo no encuentra su “sitio”. Acude a una asociación donde asisten una gran variedad de personas con diversidad funcional, “diagnósticos” y a un instituto ordinario, cursando primero de la ESO. Pués ni en un sitio ni en otro, encuentra a alguien semejante a él o que comparta sus valores. Se que tiene la necesidad de tener amigos y que lo pasa muy mal aunque no me lo exprese. Aún no lo ha conseguido, pero se que algún día llegará ese gran momento.

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  3. carmen

    En mi caso mi chico no le gusta relacionarse pero siempre a tenido un amigo y el va a una asociacion ,donde por fin puede expresarse y compartir ideas y compartir todas las cosas que a el le gustan sin la necesidad de que se burlen y le hagan sentirse raro.
    Va a un instituto publico y solo el sabe lo que le esta costando

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  4. aitor

    Pues tienes toda la razón. Las asociaciones están muy bien para minimizar costes de terapia, orientar con el papeleo y luchar por más facilidades juntos, pero creo que es una mala idea utilizarlas para socializar. En cierta manera es como discriminarnos a nosotros mismos y ser sectarios.
    Siempre va a haber alguien que te caiga mejor y puede surgir o no una amistad, pero la manera en que lo hacen en las asociaciones (con toda la buena intención del mundo, no lo dudo) es muy forzada y artificial. Para los niños, es mucho mejor que los padres los apunten a grupos o clases del tema de su interés y lo prueben allí lo aprendido en terapias de habilidades sociales, más que intentar por todos los medios que socialicen con otros niños que, muchas veces, lo único que tienen en un común es una etiqueta o papelito con diagnóstico. Como ejemplo, sería lo mismo que intentar agrupar a minorías del tipo personas de la misma raza u orientación sexual simplemente por el hecho de serlo.
    Para los adultos es simplemente muy antinatural y la mayoría en seguida nos sentimos incómodos en las salidas o actividades, pero tristemente para muchos es la única opción de socializar y ahí está el gran problema.

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  5. Ignacio F. Pantoja

    Rafa Jorreto, estamos hablando de los adultos, no de los adolescentes, sobrrentiendeme que al ser adulto escribo practicamente desde mi punto de vista como adulto y de las relaciones entre adultos

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  6. Conejo Elliot

    No puedo evitar darte la razón Ignacio. En experiencia personal, como diagnosticado de SA, he de comentar que me he topado con toda clase de gente en el mundo del SA. Muchos, jovenes e inmaduros, sin alguna guía quizas para orientarlos, unos padres demasiado permisivos y consentidores o quizás por el contrario abuso fisico, emocional o sexual desde pequeños, usan el SA como una carta blanca para ser demandantes, caprichosos, crueles, o bordes con todo el mundo. Hay toda clase de gente, y es bien cierto lo que dices. No todos los diagnosticados de SA somos el estereotipo del chico o chica nerd o geek, sensible, culto, artístico, inteligente, agradable, noble y dulce. He conocido algunos muy brutos e infantiles que no quieren cambiar o no les interesa ni siquiera mejorar. Al final, creo que a pesar del sindrome, seguimos siendo humanos con defectos y virtudes y alli, mejorar como personas es nuestra responsabilidad mas allá del SA.

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