Autismo y alimentación

José Ramón Alonso – El autismo se consideraba una condición rara que era raramente diagnosticada antes de que los niños afectados tuvieran tres o cuatro años. El pronóstico y calidad de vida de las personas con autismo no era bueno. En la actualidad, vemos un aumento llamativo de los casos de autismo, que se discute si es debido a una mayor concienciación con el consiguiente mejor diagnóstico o si realmente estamos viviendo una epidemia de causa desconocida. En la actualidad, cada vez más investigadores aceptan que hasta uno en cada 150 niños podría estar afectado en mayor o menor medida, en lo que se llama trastornos del espectro autista (TEA) y hay un esfuerzo considerable por conseguir adelantar la edad de diagnóstico. Un diagnóstico más precoz puede permitir iniciar un tratamiento más tempranamente, y aunque las opciones disponibles siguen siendo realmente limitadas, un buen trabajo en casa y en la escuela, adaptado a las condiciones particulares de cada niño, puede suponer una diferencia importante con el paso de los años.

Para intentar conseguir un diagnóstico más temprano se siguen distintas estrategias. En unos casos se analizan poblaciones de “riesgo” como pueden ser los hermanos de un niño diagnosticado con autismo, de los que se sabe que la probabilidad de que puedan sufrirlo es mucho mayor que en la población general. En otros casos, se hacen barridos de la población general, buscando síntomas de alerta. En una tercera aproximación se recogen datos estadísticos de una población muy grande y luego se compara la información almacenada entre los que posteriormente fueron diagnosticados con TEA y los que no para ver si hay algo que mostrara diferencias.

Siguiendo esta última aproximación, se han encontrado diferencias entre niños afectados de TEA en los patrones de alimentación, en la vocalización y en la atención visual. Me voy a centrar en este post en el primer apartado: autismo y alimentación.

Emond y su grupo han publicado en Pediatrics un estudio de 79 niños con TEA nacidos entre 1991 y 1992 en la zona de Avon en Inglaterra frente a 12.901 niños nacidos en el mismo período y región, que fueron usados como controles (por cierto una proporción de uno en 164). La alimentación de las madres y los patrones de lactancia no mostraron diferencias. Se pasaron encuestas a las madres a los 6, 15, 24, 38 y 54 meses de edad.

Desde el primer momento se encontraron diferencias en la alimentación entre los niños a los que posteriormente se les diagnosticó TEA y los controles. Para los niños con TEA, la madres describían a sus hijos como muy lentos, malos comedores y que aceptaron más tarde que el grupo control la comida sólida. A los 15 meses de edad, los niños con TEA eran más difíciles de alimentar (diferencias estadísticamente significativas) y más selectivos en la comida que los del grupo control. La mayoría de los niños tiene claras preferencias por la comida y no es fácil cambiar sus hábitos e incorporar nuevos alimentos a sus dietas. Pero los niños con TEA son más difíciles de contentar, más complicados para cambiar sus hábitos y tienen frecuentemente problemas sensoriales incluyendo aversiones marcadas a algunos colores, texturas o formas, lo que dificulta aún más incorporar nuevos alimentos para una dieta variada. Según el estudio de Emond, su dieta se mantuvo como mucho menos variada. Dentro de los trastornos del TEA,  los niños con autismo clásico eran los que tenían la dieta menos variada frente a los que tenían otras manifestaciones más leves del TEA. A los 24 meses, las excepciones en la dieta de los niños con TEA habían progresado hasta el grado de que frecuentemente tomaban una comida distinta que el resto de la familia. A los 54 meses, el 8% de los niños con TEA tenían una dieta especial por algún tipo de alergia alimentaria frente a un 2% en el grupo control.

Algunos niños con autismo exigen que toda su comida pase por una batidora hasta tener una consistencia de puré suave o de sopa. Otros se limitan a un ámbito extremadamente restringido de alimentos, querido comer siempre lo mismo. Muchos padres se esfuerzan por incorporar nuevos alimentos o comida más sana escondida entre otros alimentes de sabor fuerte (por ejemplo, verduras hechas puré y mezcladas con kétchup o mayonesa). En el estudio publicado en Pediatrics, se encontraron mayores niveles de pica (deseo irresistible de comer o lamer sustancias no nutritivas y poco usuales como tierra, tiza, yeso, virutas de la pintura, bicarbonato de sosa, almidón, pegamento, moho, cenizas de cigarrillo, insectos, papel o cualquier otra cosa que no tiene, en apariencia, ningún valor alimenticio) en niños con TEA entre 8 y 54 meses que en el grupo control. Con respecto a los alimentos, los niños con TEA consumían menos ensaladas, vegetales, fruta fresca, dulces y bebidas gaseosas que el grupo control. A pesar de las diferencias en la dieta no había diferencias en el peso entre niños con TEA y el grupo control.

Los autores de este estudio sugieren que cuando los padres se quejen de problemas para alimentar a los niños, rechazo de comidas y preferencias limitadas de alimento, el pediatra debería considerar la posibilidad de un diagnóstico de TEA y preguntar a los padres sobre otros síntomas claves como problemas en la comunicación y el comportamiento social o un rango restringido de intereses.

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Esta y otras más informaciones de gran interés podéis leerlas en mi blog personal UniDiversidad. Observaciones y pensamientos.


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Sobre El Autor

Doctor por la Universidad de Salamanca. Catedrático de Biología Celular y Director del Laboratorio de Plasticidad neuronal y Neurorreparación del Instituto de Neurociencias de Castilla y León. Ha sido investigador posdoctoral y profesor visitante en la Universidad de Frankfurt (Alemania), la Universidad de Kiel (Alemania), la Universidad de California-Davis (USA) y el Salk Institute for Biological Studies (San Diego, USA). Conferenciante invitado en universidades de España, Alemania, Suecia, Dinamarca, Colombia, Turquía y Estados Unidos. Director de de 15 Tesis Doctorales, 10 de ellas Premio Extraordinario de Doctorado. Ha publicado 9 libros, 28 capítulos de libro y 133 artículos científicos en las principales revistas internacionales de su especialidad. Escribe frecuentemente sobre divulgación científica y el mundo universitario en prensa española (El País, ABC, El Mundo, Expansión,…). http://jralonso.es/

12 Respuestas

  1. Bitacoras.com

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  2. Maria Teresa Barrero

    Lo que verdaderamente agradecería es que alguien me dijese de qué forma puedo alimentar a un niño diagnosticado de trastorno de autismo y que tan solo quiere comer galletas, pan y leche, eso en sus mejores días. ¿Alguien sabe cómo se le puede introducir la carne o el pescado?. Antes lo comía, incluso fruta y verduras, pero ahora, a los 4 años de edad, apenas tiene alimentos que le agraden. La hora de las comidas es un suplicio para él y los padres. Yo soy una abuela sufridora que me gustaría poder ayudarles. Gracias por la atención.

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    • Raquel

      Hola Teresa:

      Yo tengo un hijo de cuatro años, diagnosticado de TGD sin especificar, lo de las comidas también es un suplicio, solo quiere purés, al menos come tortilla y él solo. Tengo un manual que te lo puedo fotocopiar y enviar a donde me digas. Aunque lo voy poniendo en práctica poco a poco.

      Un saludo,

      Raquel

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    • luis diaz

      LA TECNICA QUE NOS DIO EL TERAPEUTA DE NUESTRA HIJA Y QUE NOS FUNCIONO ES: PONERLE ENFRENTE DE ELLA EL PLATILLO NUEVO Y MAS AL CENTRO DE LA MESA EL PLATILLO QUE LE ENCANTA. ESTAR ALTERNANDO UN BOCADO DE UN PLATILLO Y DEL OTRO. LOS PRIMEROS DIAS ES UN POCO DIFICIL, PERO DESPUES ELLA ENTENDIO QUE, PARA COMER SU PLATILLO FAVORITO (SOPA), TIENE QUE COMER DEL OTRO TAMBIEN. ASI SE LOGRO VARIAR MAS LOS TIPOS DE COMIDA. PERO TENIENDO EN CUENTA QUE ALGUNAS CONSISTENCIAS DE LAS COMIDAS ES CASI IMPOSIBLE HACER QUE LAS COMA. ESPERO SEA DE SU UTILIDAD, SUERTE…

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  3. carmen chang

    tengo un niño de 5 años y es ASPERGER y doy gracias a dios que mi niño come muy bien , le encantan los vegetales, las frutas, muy poco la carne pero el pescado le encanta, no soporta ni ver de lejos las galletas o caramelos, muchas veces suele darle vomitos cuando ve a alguien comer una galleta aunque no se la ofrescan a el, pero eso si nunca quiere comer en un restaurante o fuera de casa, las comidas tienen que ser en casa

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  4. Silvana

    Mi hijo tiene 12 años y come mayoritariamente fideos y arroz…aunque pasa por etapas..a veces quiere verduras de un tipo..y otras veces quiere de otro..asi que hay que ir aprovechando y en mi caso suplementar con vitaminas…y como dice Carmen solo comida en casa…a menos que sean papas fritas..

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  5. marce gtz

    hola! mi hijo esta diagnosticado son autismo y batalle con las comidas ya que las miraba y se reusaba a comer! entonces yo tomaba un trozo pequeño y se lo metia a la boca casia la fuerza! cuando el lo saboreaba empezaba a comer como si nada!!! otra opcion que tomamos fue darle vitaminas en el licuado de las mañanas! ahora tiene 4 años y come de todo!!! no le di refrescos ni comida chatarra hasta los tres añitos y medio!

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  6. maria rodriguez

    Hola! mi hijo es Autista y es super brillante, Hoy Dia puedo Decir que a pesar que no comia Nada que no fueran Gelatinas leche o pan, no comia nada Le licuaba las comidas y vegetales Todo a Ellos le da Asco Pero pueden intentar Mezclando comidas es una Manera de chantagiarlos Recuerden q a Ellos no les Gusta que les cambie su rutina, vas a comer de esto y te lo que quieres un poco de este y del otro creamen Funciona mi nene cumpli 6 anos y estoy feliz pq esta intentando comer carne por primera vez , suerte Dios los Bendiga.

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  7. NAYLA MENENDEZ

    Tengo un niño de tres años de edad que es demasiado mono para comer me da miedo que padezca de autismo. Necesito ayuda

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  8. Beatriz Goncalves de Etchegoyen

    soy Beatriz tengo un hijo autista tiene once de pequeño comia todo lo que se le daba ahora come pero con asco n le gusta el fideo ama el atun o cualquier tipo de pez le gusta pescar y si lo dejamos solo tomaria leche. Hace dos o tres años descubrimos que es celiaco cambio mucho su alimentacion pero la acepto mejor de lo que esperavamos. bueno espero les sirva de ayuda a algo que siempre hicimos fue decirle que comiera porque es bueno para su organismo.

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  9. christian nelson ccalla quispe

    HOLA QUE TAL UN GUSTO EN SALUDARLO QUISIERA DE Q OTRA MANERA PUEDO AYUDAR A MI HIJO Q TIENE el TEA antes comioa de todo ahora q tiene casi 5 años dejo de comer loq le gustaba
    ahora solo kiere comer frituras y como siempre gaseosa digame q otras cosas le puedo dar algunas frutas tampoco le gusta gracias.

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