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Este año 2017 el lema Europeo para el Día Mundial de Concienciación del Autismo se basa en «Rompamos juntos las barreras por el autismo. Hagamos una sociedad accesible», inspirados quizá en la genial campaña que Fundación Orange Francia lanzó en 2011. Y es que derribar esos muros que reducen el espacio vital es básico. Y hay que derribar para construir de nuevo.

Pero para poder ir juntos, debemos trascender, debemos saber llegar a toda la sociedad. Es básico por tanto, trabajar día a día para llevar el mensaje, una especie de apostolado que ha de llevarnos a todas partes.

Y este aspecto tan fundamental, de llegar, explicar y convencer, es fundamental, y ha de ser la llave que abra todas las puertas de nuestra sociedad. Pero además, hay que entender que, desde el ámbito de familias, profesionales y personas con autismo, debemos empezar a cambiar algunos de los planteamientos, que, durante mucho tiempo han permanecido inamovibles.

Hay que contender con un amplio abanico de manifestaciones que se dan en las personas con autismo, pero también debemos contender con todas las edades. Desde los niños pequeños, hasta las personas que entran ya en la vejez, debemos contender con todo el hilo vital, poner en marcha no solo políticas de atención temprana, también de envejecimiento activo y digno.

Debemos cambiar nuestra visión sobre los modelos de atención, hoy sabemos la importancia que los desórdenes sensoriales tienen en el autismo, no solo por la extensa evidencia científica, también por los resultados positivos que genera el correcto atendimiento de esta problemática asociada al autismo.

Hay que potenciar los modelos de atención temprana desde una visión moderna y actual, contender con los nuevos conocimientos para aplicarlos de forma eficaz, preparar a los niños para su paso a la escuela es básico y fundamental.

Es básico intervenir sobre los modelos de educación, implantar programas que den la respuesta adecuada a todos los alumnos sin excepción, dentro de un modelo de educación inclusiva, que sabemos es más eficaz y económica, siempre y cuando existan metodologías adecuadas y docentes formados.

Necesitamos mejorar los programas de adolescencia y juventud, incidir en las necesidades reales de nuestros adolescentes y jóvenes desde el punto de vista de lo que ellos requieren, y no desde la visión sesgada de lo que nosotros creemos que necesitan. Hay que promover las medidas para la autodeterminación e independencia.

Hay que trabajar duramente en los modelos de apoyo y transición a la vida adulta, mejorar el acceso a la realización de estudios superiores, a una formación profesional adecuada, y dejar de lado las visiones limitantes que durante tanto tiempo han sido la barrera que limitaba su acceso a la sociedad.

No podemos seguir pensando en la visión clínica de la atención al adulto con autismo, eliminar los programas de institucionalización forzada de estas persona, y apoyar con gran ímpetu los programas de vida independiente con apoyos, trabajar en la línea de viviendas tuteladas, para que ellos vivan en sociedad, debemos también derribar los muros de las “residencias para adultos”, que acabaron convirtiéndose en centros de internamiento donde “cuidarlos mejor”. Quizá si les permitimos ser visibles, ellos formen parte de la sociedad que tanto anhelamos.

Y no podemos olvidarnos de quienes, a día de hoy, entran ya en la vejez. Ellos también son parte de la sociedad, vivieron otros tiempos, quizá sea hora de pagar la deuda que tenemos con ellos, una deuda de humanidad, que tengan la mayor dignidad posible en su vejez.

Quizá debamos ser conscientes de que las barreras y muros que limitan la vida de las personas con autismo han sido construidos por quienes velábamos por ellos. No debe haber culpa ni juicio en este proceso, sino una transformación de nuestra forma de ver y entender nuestra sociedad. Avanzamos y cambiamos, hacerlo todos juntos es imprescindible.

Que seamos capaces de, entre todos, cambiar la visión global de todo cuanto rodea al autismo, es básico y fundamental. Este cambio de visión, con un principio de igualdad y equidad es lo que debe movernos a derribar juntos los muros y barreras que durante tanto tiempo han ensombrecido vidas y futuros.

Esta llamada a la acción ha de verse desde el modelo más humano posible, para de esta forma, poder trasladar a toda la sociedad un mensaje simple y sencillo, y es que las personas con autismo también son parte activa de nuestra sociedad, y su derecho a participar y decidir de forma activa,es también una forma de preservar el derecho de todos a decidir y participar en nuestra sociedad.

Dar valor a las personas con autismo, implica dar valor a toda la sociedad en su conjunto, no se trata solo del derecho de las personas con autismo a poder incluirse en la sociedad, se trata también, del derecho de la sociedad a conocer y participar de forma real de todo cuanto rodea al autismo.

Conocer el autismo y todo lo que conlleva, debe ser un acicate para construir una sociedad mejor por todos y para todos.


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2 Respuestas

  1. LUIS RICARDO ARAUZ .M

    Un saludo a todos los hogares que tienen un niño o persona con autismo y en especial a los que tienen dos mas personas con autismo ya que el es fuerzo es grande y dedicado a los seres queridos que cuidamos con esmero un buendia aellos y mi pedido a las autoridades que den apoyo a las familias que cuidamos en los diferentes casos de autismo con centros de atencion y peruonal calificado y medicacion debida por qué tambien tienen derchos Dios les bendiga y les cuide en todo momento gracis por atenderlos Feliz dia mundial del autismo.Quito Ecuador.

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