Análisis Aplicado de Conducta y el uso de Aversivos

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Ole Ivar Lovaas durante una de sus sesiones de terapia con Pamela, de 9 años. Foto:Allan Grant/Time Life Pictures/Getty Images

Ole Ivar Lovaas durante una de sus sesiones de terapia con Pamela, de 9 años. Foto:Allan Grant/Time Life Pictures/Getty Images

Hace unos veinte años, cuando se creó la Alianza Nacional para la Investigación del Autismo (National Alliance for Autism Research – NAAR), los encuentros fueron dirigidos por Martha Denckla del Instituto Kennedy Krieger. Martha se había graduado summa cum laude de Bryn Mawr College y con altos honores de la Escuela de Medicina de Harvard, donde se formó con Norman Geschwind en neurología conductual. Los numerosos reconocimientos académicos de Martha explicaban, en parte, la seguridad en sí misma cada vez que hablaba en materia del autismo. Después de algunas reuniones, se hizo evidente que cualquier proyecto envolviendo análisis aplicado de la conducta (ABA) no sería financiado por NAAR siempre y cuando Martha estuviera a cargo de las reuniones. Ella no creía en los resultados del ABA, pero más aún en su originador Ivar Lovaas. “Era un hombre horrible. Esa cosa que usó en los niños era una picana eléctrica de ganado”, decía Martha.

Desde esas primeras reuniones he tenido la oportunidad de hablar con algunos de los becarios del Dr. Lovaas al igual que colegas del pasado. En muchos casos la opinión de los mismos se asemejaban a las de Martha. La critica del uso de aversivos parecía ser generalizada y en algún momento hizo que Lovaas cambiara un poco su acercamiento a pacientes pasando del uso de descargas eléctricas a golpear el muslo de individuos con autismo que demostraran falta de atención o cooperación. Realmente no parecía importar por qué el paciente no respondía, “Usted les golpea”, fue su admonición constante.

En una ocasión Lovaas tiró del pelo de un paciente repetidas veces tratando de obligarlo a que le mirase a los ojos. Después de una sesión agotadora que sólo produjo sufrimiento para el paciente Lovaas instruyo a uno de sus discípulos para que lo sustituya con el fin de continuar con el “entrenamiento”. De acuerdo con las instrucciones de Lovaas el discípulo tiró fuertemente del pelo del muchacho con autismo, y al hacerlo, descubrió que el mismo tenía una fiebre alta. Otras ocasiones no fueron tan diferentes, los pacientes que no respondían a diversas condiciones médicas (por ejemplo, debido a una reacciones alérgica fuerte) eran abofeteados o castigados de otros modos. “Se trata el comportamiento, no su causa”, decía Lovaas. De hecho, Lovaas recibía llamadas telefónicas frecuentes de BF Skinner, padre del condicionamiento operante. Se dice que Skinner urgía a Lovaas que utilizara aversivos en el tratamiento conductual de personas con autismo.

Nunca he entendido cómo ABA obtuvo resultados positivos en sus estudios iniciales. Un reporte de un caso discutido en una mesa redonda por neurocientíficos fue el de un niño que no se comunicaba de manera inteligible, pero de otra manera repetía sonidos (ecolalia) mientras se mantenía absorbido en sus movimientos repetitivos. Lovaas había instado a abofetear al niño con el fin de hacerle hablar correctamente. Un neuropsicólogo al escuchar la recomendación, dijo, “… me parece que esta intervención le enseñará al niño a no hablar.”

El uso del tratamiento aversivo se ha defendido como una medida de último recurso en los casos en que la conducta inadaptada representa una amenaza para la seguridad de la persona y los que le rodean. Sin embargo, como en el caso Lovaas, el uso de aversivos se abusa fácilmente y se puede generalizar a todos los individuos con autismo. Afortunadamente la era del tratamiento con aversivo está llegando a su fin. El principal centro de tratamiento para la terapia con aversivos, El Centro Educativo del Juez Rotenberg en Massachusetts, fue cerrado en 2011 cuando fueron acusados de abuso infantil y mal uso de la terapia. Afortunadamente la metodología ABA ha tomado un giro positivo utilizando refuerzo positivo/negativo y evitando el uso de aversivos.

Para aquellos interesados la historia de John Nathaniel Rosen ofrece un blog similar. La historia se encuentra dividida en 3 partes a partir de bit.ly/1cNOxOs.

Esta y muchas más informaciones de gran interés podéis leerlas en mi

blog personal Cortical Chauvinism


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Sobre El Autor

Manuel Casanova

El Dr. Manuel Casanova realizo estudios de Neurología en el Hospital Universitario de Puerto Rico. Hizo una especialidad en Neuropatología en el Hospital de Johns Hopkins, y Psiquiatría en el Instituto Nacional de Salud Mental. Entre otros honores el Dr. Casanova ha sido ponente de una presentación magisterial en el Congreso Mundial de Autismo y ha recibido una beca de distinción por el Instituto de Salud Mental por su investigación sobre el autismo. El Dr. Casanova trabaja en la junta editorial de 15 publicaciones y tiene sobre 200 publicaciones y 4 libros editados.

2 Respuestas

  1. Luz Rengifo.

    Desafortunadamente sus primeros estudios fueron muy aversivos y en algunas instituciones se quedaron con el modelo de Ivar Lovaas del siglo pasado. Por fortuna la ciencia y el conocimiento son dinámicos y por eso ahora ABA/VB es la única metodología con sustento científico avalada para TEA y otros problemas del desarrollo

  2. mariano almudevar

    ….y por eso ahora ABA/VB es la única metodología con sustento científico avalada para TEA y otros problemas del desarrollo

    Más de lo mismo prescindiendo, después de muchas denuncias, de unas cuantas cosas vergonzosas y todo justificado por los mantras de siempre: “sustento científico”, ” única metodología avalada para los TEAs” mantras que que no significan nada.
    Mi propia experiencia es que aunque el análisis funcional es muy útil en el autismo, la idea de que los métodos conductuales son tan únicos como se promueve, están avalados, (por sus propios profesionales ? ‘) etc no son sino justificaciones de un dogma nocivo que ekl ABA comparte con otras intervenciones. Y este es que el central y hasta único enfoque del autismo es su TRATAMIENTO, es decir cambios internos y generalizables. Esto no solo no tiene ninguna evidencia científica que lo avale sino que lleva con frecuencia a violaciones de derechos fundamentales, y a empeoramientos de conductas, siendo lo de los aversivos y Rottemberg un caso burdo de ello..
    Lo que está avalado por décadas de experiencia es que la provisión de conocimientos, entornos y apoyos específicos y la inclusión entendida como derechos y no como normalización o integración forzada, deben ser los métodos de elección en el abordaje del autismo, métodos que desgraciadamente se ignoran por las expectativas desesperadas de padres explotadas por profesionales poco realistas y a veces sin escrúpulos. Y esto por lo menos hasta que se sepa mucho más a nivel de anatomía funcional y como repararla de lo que sabemos ahora