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Los adultos con autismo se encuentran en un mayor riesgo de victimización sexual que el resto de la población. Uno de los mayores motivos es la falta de educación sexual, pero con la mejora de las intervenciones que se centran en el conocimiento sexual y el desarrollo de habilidades, el riesgo podría reducirse, de acuerdo con un estudio reciente realizado por investigadores de la Universidad York.

“Los adultos con Trastornos del Espectro Autismo (TEA) aprenden más de su conocimiento sexual a partir de fuentes externas, tales como Internet y la televisión que de su entorno social, el cual incluiría padres, profesores y compañeros”, dice el profesor Jonathan Weiss de la Facultad de Salud y el Presidente Chair in Autism Spectrum Disorders Treatment and Care Research, CIHR por sus siglas en inglés.

sexualassault_shutterstockDe 182 entrevistas clínicas en agencias de servicios comunitarios en todo Estados Unidos, Mandell et al. (2005) encontraron que el 16,6% de los cuidadores informaron que su niño con TEA había sufrido abuso sexual. Ochenta y seis por ciento de la muestra incluyó a niños con síndrome de Asperger. Una revisión reciente de la literatura indicó que, debido a una escasez de investigación, las tasas de victimización sexual en esta población no están claras tanto para jóvenes y adultos (Sevlever et al. 2013).

Según un estudio llevado a cabo por la Universidad de Pensilvania en el año 2004 sobre 156 niños con autismo, llegaron a las siguientes conclusiones: El 18,5% de los niños con autismo habían sufrido abusos físicos y el 16,6% habían sufrido abusos sexuales; Según el citado estudio, se estima que el riesgo de sufrir un abuso sexual en la infancia se multiplica por tres en el caso de las personas con autismo. Un estudio realizado en Nebraska sobre más de 50.000 personas con discapacidad intelectual, detectó que un niño con algún tipo de discapacidad intelectual tenía cuatro veces más probabilidades de ser víctima de abusos sexuales que un niño sin discapacidad (Sullivan y Knutson, 2000). En una encuesta realizada en el 2006 -por la Autism Society- sobre 1.500 personas con autismo y sus familias (o cuidadores) el 35% dijeron habían sido víctimas de un acto delictivo, el 38% reportaron haber experimentado abuso físico, el 32% reportó maltrato emocional, y el 13% denunciaron haber sufrido abuso sexual.

El estudio Sexual Knowledge and Victimization in Adults with Autism Spectrum Disorders, que se publicará en septiembre en la edición impresa del Journal of Autism and Developmental Disorders, realizado por Weiss y las doctorandos en psicología Stephanie Brown-Lavoie y Michelle Viecili, encontró que la falta de conocimiento sexual en los adultos con autismo jugó un papel en el aumento del riesgo de victimización sexual: experiencias de coacción sexual, contactos sexuales no deseados, intento de violación o violación.

Los investigadores usaron una encuesta en línea que incluyó a 95 adultos con TEA y 117 de un grupo de control sin TEA, de edades comprendidas entre los 19 y los 43 años.

De los 95 participantes con TEA, el 78 por ciento reportó al menos una aparición de victimización sexual en comparación con el 47,4 por ciento de los 117 adultos sin TEA que participaron en el estudio.

Brown-Lavoie señala que se preguntó a los participantes del estudio sobre situaciones específicas, no con preguntas generales “¿has sido víctima sexual”. “Algunos pueden no saber que la experiencia que tuvieron en realidad está clasificada como la victimización sexual. Pero si usted les da una situación particular, como si alguien te toca de manera inapropiada después de que usted dijo que no, que pueden ser más capaces de identificar que ha pasado con ellos”.

Viecili afirmó, “A pesar de que los participantes no pueden considerarse representativos de toda la población, creo que tenemos una buena imagen de que las tasas podrían ser similar con un método de encuesta”.

Los investigadores esperan que los resultados del estudio darán lugar a más programas destinados a la enseñanza de la educación sexual a las personas con discapacidad, con la esperanza de disminuir el riesgo de victimización.

Es por tanto muy importante que las personas con autismo reciban una adecuada educación y formación sobre sexualidad, encaminados por una parte a un desarrollo adecuado de su sexualidad y por otra a evitar los abusos sexuales.

Bibliografía:

S. M. Brown-Lavoie, M. A. Viecili, J. A. Weiss. Sexual Knowledge and Victimization in Adults with Autism Spectrum Disorders. Journal of Autism and Developmental Disorders, 2014; 44 (9): 2185 DOI: 10.1007/s10803-014-2093-y Open Access


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3 Respuestas

  1. Humberto

    Buenas tardes, Felicito a la Institución por facilitarnos este tipo de herramientas, que de alguna manera despejan dudas al respecto.

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