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Hoy les traemos un interesante escrito realizado por una persona con Síndrome de Asperger, una reflexión sobre la sociedad. El autor -Ignacio F. Pantoja- es licenciado en biología por la UAM y máster en Neurociencias por la USAL y en la actualidad estudiante BIR (Biólogo Interno Residente), además de tener Síndrome de Asperger. Lleva 6 años en talleres de escritura y publica regularmente en su blog Tierra de la Desesperación. También pueden visitar su página en Facebook Lord Kuzmich.

Una reflexión encaminada a dar una visión sobre una realidad que puede ser cambiada en base a un compromiso social.


soloCuesta mucho explicar algo después de todo lo contrario si no es para incluir algo de esperanza e ilusión porque cambien las cosas o que en un futuro lejano cambien.

Mi desgracia de haber nacido en 1984 me limita a una época en la que la comprensión hacia los TEA aún era poca y la tolerancia también, pero quizá en un futuro, en las siguientes generaciones pueda cambiar.

Lo único que me mantiene con ganas de vivir, con algo de ilusión y esperanza es poder cambiar las cosas; mi negativa a la eugenesia abortiva, el que las personas con TEA tengan amigos, que puedan ser felices, que tengan una vida sexual satisfactoria, que puedan amar a las personas, a los procesos y las cosas es aquello que me anima a levantarme cada mañana.

Todos los sectores han luchado, las feministas, los homosexuales, las personas de raza negra, gente con discapacidad, los pobres y un grandísimo etc… ¡SIN FALTARLES RAZÓN!

No hace falta formar un ejercito, no hace falta matar, solo hablar, repetir y explicar, la lucha puede hacerse con pena, padeciendo violencia física y verbal, pero hablando, escribiendo, demostrando, que la gente con TEA pueda expresarse y la que no es TEA comprender.

Se pueden hacer muchísimos esfuerzos en el día a día pero no solo por nuestra parte, necesitamos al menos un 5% de colaboración, molestamos pero no queremos molestar, inquietamos pero no queremos inquietar, agobiamos pero no queremos agobiar, solamente queremos vivir en paz, con cierta alegría, cierto apoyo y cierto afecto.

Pero no se puede luchar cuando hay risas y sonrisas a mi alrededor, cuando no se responde al chat, cuando se esquivan con excusas el verme, cuando se me trata como a “un bicho raro”, cuando se quiere que me vaya a asociaciones y se trata de segregar. Cuando llevo hasta el año 2004 sufriendo violencia física, acoso, violación de mi integridad física y moral. Para pasar los 20 años en la ignorancia y la marginación.

Por ello para los TEA LA SOCIEDAD ES LA EXCLUSIÓN, pero como se dice en la Biblia “todos somos hijos de Dios” y mas actualmente en la igualdad y en una palabra que nos suena a extranjera “FRATERNIDAD”; si algo debo hacer en la vida y por lo que seguir luchando es por la inclusión de los TEA en las generaciones futuras y por mejorar toda sociedad del futuro.


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4 Respuestas

  1. Joan Monrabal

    Tengo un hijo con Tea. Espero que la sociedad poco a poco vaya cambiando, aunque sé que será complicado. En cualquier caso, te digo que sois gente diferente, peculiar, interesante y estimulante. Merece la pena relacionarse con vosotros, leeros y estar con vosotros. Para mí, estáis muy lejos de lo cotidiano y de lo aburrido.

  2. Autor del texto

    Quiero comentar que tengo muchos otros escritos sobre estos temas, algunos mejores, si quereis, contactadme por mi página Lord Kuzmich o mi correo songohan1984@gmail.com o por mi cuenta personal de facebook Aaron Kuzmich

  3. mercedes

    Desde que tengo uso de razon, mi familia, padres, hermanos, abuelos, tios, maestros, y muchos mas, me inculcaron la importancia de los valores morales y las buenas costumbres. Se suponia que me iba a ayudar a vivir en buenos terminos dentro de la sociedad. Con el correr del tiempo aprendi a: no mentir, ayudar al otro, ser respetuoso, no mirar para otro lado cuando veia una injusticia, involucrarme en una causa justa, etc, etc. He tratado de no apartarme de esos conceptos y adoptarlos en mi manera de vivir. La vida ha sido muy generosa conmigo, me ha prestado un esposo, el cual comparte los mismos pensamientos que yo ademas de cinco hijos criados a semejanza nuestra, lo que me da una paz interior increible, puesto que para mi, seran personas de bien. Todos tenemos gustos diferentes. Individualmente aceptamos las consecuencias de nuestras deciciones. Sean las que fueren. Y por ultimo, he tenido la gran dicha de que viniera a mi vida mi ultimo hijo, un ser unico, con un pensamiento exclusivo e irrepetible. Fue de esta situacion que aprendi mas de el de lo que habia vivido hasta este momento. Cuando era chiquito, todos (me incluyo), sentiamos que era el hijo ideal, no se encaprichaba, no demandaba asistencia, esperaba pacientemente que lo atendieramos, practicamente era un muñeco demasiado docil para criar. Acostumbrada y agobiada por sus otros cuatro hermanos, para mi, era el HIJO IDEAL !! A medida que iba creciendo, todo se desarrollaba con normalidad, demasiada tranquilidad (ahora lo veo como algo fuera de lo comun). Pero cuando empezo a interactuar con la sociedad (jardin de infantes), note que su actitud no correspondia al comun y a la mayoria de los niños. Lo que si marco un momento clave fue su comienzo en la escuela primaria. No interactuaba con nadie, sentia la necesidad de estar solo, y se molestaba cuando le pediamos que participara activamente en sus actividades escolares. Ante esa actitud, la cual se ponia cada vez mas dificil, tomamos la determinacion de hacer una consulta con un profesional dedicado a tratar niños con algunos problemas de conducta. Un psicologo infantil. Durante los proximos 6 años fuimos rotando por 3 diferentes profesionales (2 años con cada uno). Nunca llegamos a una conclusion satisfactoria. Los episodios de llanto, angustia, miedo, aislamiento, rabietas, etc. se hicieron cada vez mas frecuentes. Cansados todos de que teniamos un “problema” (mi hijo) sin resolver, tome algunas deciciones que nos mostro un mundo diferente. Fue alli que por fin dimos con unas profesionales (una psiquiatra y psicologa infanto juvenil y una psicopedagoga) que nos dieron el diagnostico. Sindrome de Asperger. Para nosotros fue entrar a un mundo desconocido hasta entonces. Empezamos a leer, a concurrir a reuniones de asociaciones que estaban en la misma problematica desde hacia algun tiempo, consultamos distintos neurologos, psicologos, etc. Nuestro hijo ya contaba con 13 años, y enfrentabamos un desafio el cual nos iba a acompañar el resto de nuestras vidas. Empezamos las terapias, de manera responsable y con la continuidad necesaria para entender y ayudar a nuestro hijo a ser una persona feliz. Respetamos sus tiempos (muchas veces no coincidia con los nuestros). Fuimos transitando su desarrollo de la mejor manera posible, por momentos complicados, por momentos distendidos y relajados. Es asi que ahora el esta en su penultimo año de secundaria, en escuela publica comun (perdon por este termino), puesto que no estoy de acuerdo con las escuelas “especiales”, pues sectorizan y separan a las personas Su desempeño escolar ha tenido altos y bajos, pero en reglas generales, va muy bien. Trabajamos en equipo con los profesionales que lo asisten junto a los docentes y haciendo participar a todos (incluida mi familia) para que el mundo y el mismo acepten su individualidad y su forma de ser, sin sentir que lo diferente es algo que esta mal o que hay que modificar. Hoy es un adolescente feliz, tiene amigos, comparte salidas con sus compañeros, el año proximo hara su viaje de egresados. Su familia lo quiere y lo acepta como y tal cual es, sus compañeros lo consideran una persona noble, con principios, alguien en quien confiar un secreto. Los profesores ven en el una persona de bien, respetuosa y con un sentido de honorabilidad envidiable para su edad. En estos momentos, es una persona a la cual respeto mucho. Tiene una personalidad unica y respeta la naturaleza por sobre todas las cosas. Nos da mucho mas de lo que nosotros podemos aportarle a el. Vino a este mundo para enseñarnos a no apartarnos de los buenos pensamientos. Siempre positivo, a pesar de que en toda su escuela primaria fue un niño agredido y segregado por pensar y sentir diferente.

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