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El día mundial de la vulneración de los derechos de las personas con Autismo

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Hacer cambios en nuestra sociedad es posible. Solo debes proponerte hacer algo para cambiar las cosas

Hacer cambios en nuestra sociedad es posible. Solo debes proponerte hacer algo para cambiar las cosas

El día 2 de Abril se celebra el Día Mundial para la Concienciación del Autismo, un día reconocido por las Naciones Unidas y destinado precisamente a dar difusión y visibilidad a una realidad social que solo en Europa afecta a unos 5 millones de personas. La Unión Europea ya en 1996 promulgó la Carta Europea de Derechos de las Personas con Autismo y que fue adoptada por el parlamento Europeo el 9 de mayo del mismo año. La Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad y su Protocolo Facultativo fueron aprobados el 13 de diciembre de 2006 en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York, y quedaron abiertos a la firma el 30 de marzo de 2007. Se obtuvieron 82 firmas de la Convención y 44 del Protocolo Facultativo, así como una ratificación de la Convención. Nunca una convención de las Naciones Unidas había reunido un número tan elevado de signatarios en el día de su apertura a la firma.

Y sin embargo, todo este esfuerzo no parece haber surtido ningún efecto. Y no solo a nivel político (cosa, por otra parte, que en el mundo hispano era de esperar), ni siquiera a nivel social. Y peor aun, ni siquiera al nivel del colectivo de personas con discapacidad y más en concreto con autismo. Es papel mojado, son sermones predicados en el desierto. Bellas palabras grabadas en un disco de oro y lanzadas al espacio, con la esperanza de que algún tipo de vida inteligente reciba el mensaje.

Vivimos en un letargo profundo, una especie de somnolencia inducida por algún tipo de droga colectiva que nos mantiene en un estado de absoluta mansedumbre, un conformismo social absolutista, que francamente, raya en la estupidez suprema. Y ahora, en plena situación ultraconvulsa, algunas personas empiezan a despertar de su hibernación mental, algunas, solo algunas. Curiosamente movidas por haberse quedado en la calle, a causa de leyes injustas promulgadas en 1946, sí, la Ley Hipotecaria que regula el mercado hipotecario español es el Decreto del 8 de febrero de 1946. Una ley de hace 67 años que apenas ha sufrido unos leves maquillajes. Una ley injusta a todas luces, pero ahí está, rompiendo vidas y futuros. Las leyes, entre otras cosas deben ser justas, la existencia de leyes injustas deja a las claras el tipo de Estado en el que un ciudadano ha de sobrevivir. Y en el caso de la discapacidad en general esto no es una excepción.

Bien, ha sido necesario que en España más de medio millón de familias se vayan a la calle y queden endeudadas de por vida para que la gente reaccione. ¿Y ahora qué hacemos? ¿Ponemos de nuevo en marcha el programa Aktion T-4 de Hitler para asesinar a las personas con discapacidad? A lo mejor así el grupo reacciona. ¿Qué diantres le pasa a esta sociedad? ¿En qué están ustedes pensando? Francamente, dejen de tomar lo que sea que tomen, les sienta fatal, les atonta en exceso. El 2 de abril es el día para celebrar que nos roban los derechos, para celebrar que las personas con autismo son un estorbo social y sus familiares unos pelmas. Porque así nos ven, aunque claro, estamos tan preocupados en no sé qué, que somos total y absolutamente incapaces de ver, oír o sentir nada. Con dedicarse a quejarse no se resuelve nada.



El 2 de abril es el día para darnos cuenta que no luchamos por nuestros hijos, para darnos cuenta de que además de tontos somos cobardes. Es el día en que debemos recordar que la palabra solidaridad no existe para nosotros, es el día para recordar que nuestro hijo está condenado por nuestra culpa ¡Ya está bien de culpar a los demás de nuestros males y desgracias! ¡Despierten! Hay que darse cuenta que la única forma que tenemos de escapar al futuro aciago, oscuro y tétrico que se nos avecina es dejar de llorar por las esquinas, o de tomar antidepresivos, o de quejarnos en el bar, de largar exabruptos en redes sociales, o de dedicarnos a hacer fotos con mensajes en contra de todo para difundirlas en redes sociales, con el único propósito de vaya a saber usted qué. Ya es hora de que se den cuenta de que nadie va a resolver todos sus problemas. Es el momento para entender que la pasividad social nos dirige a la autodestrucción, eso sí, permitiéndonos el lujo de echarle la culpa a otro. Eso del ¡y tú más! que tanto denostamos de los politicuchos de tres al cuarto que nosotros mismo ponemos, pues resulta que también lo usamos. Ya está bien de echar la culpa a otro, póngase frente a un espejo y encontrará al culpable de todo lo que le pasa. Tengan los arrestos necesarios para criticarse a ustedes mismos, la autocrítica es siempre muy creativa.

Hay que darse cuenta de que a pesar de todo lo oscuro y truculento que está sucediendo la sociedad tiene la suerte de que hay personas que a pesar de todo se la están jugando, trabajando muy duro para intentar buscar soluciones, alternativas, u otros modelos que hagan viable el futuro de las personas con autismo, que trabajan incansablemente para que otras personas que ni siquiera conocen puedan tener una mejor calidad de vida. Y luego cuando hablas con estas personas ves que no son capaces de entender porqué son tan pocos, o porqué reciben tan poco apoyo de quienes deberían de estar batiéndose el cobre a su lado. Es curioso, pero es una realidad, estamos más pendientes de mirarnos al ombligo que en alzar la mirada y ver la realidad que lleva ahí delante hace ya mucho tiempo. Y es que se hace ley aquello de que los árboles no nos dejan ver el bosque.

Efectivamente, estoy malhumorado, y es que me declaro incapaz de entender a la gente. No entiendo por qué extraño motivo no apoyan a quienes se dejan la piel para intentar mejorar la vida y el futuro de todos. No entiendo por qué en vez de ayudar, de espabilar, de ponerse el primero a la cola para ayudar, colaborar, cooperar, contribuir,…, se dedican a poner en tela de juicio a quienes sí lo hacen, o, peor aún, se quedan sentados pegados a la pantalla de su ordenador, o sentados a esperar que suceda un milagro. Hay una explicación a esta conducta tan absurda, alguno de ustedes quizá sea capaz de descubrirla por sí solo.

Llevo ya varios años escribiendo, intentando dar puntos de vista diferentes, siendo incluso (como ahora mismo) extremadamente desagradable, incluso hosco, pero no con el propósito de tener razón, sino de conseguir que otros consigan tener razones diferentes, o para hacer entender que la vida es lo que nos pasa mientras nos morimos, y que muchos se morirán del todo sin haberse enterado bien de qué va esto de la vida. Pero además hay algo que en el caso de las familias que tenemos hijos con autismo es especialmente importante, y es ¿qué pasará con nuestros hijos cuando muramos? Y esta pregunta nos la hacemos mil y una veces, pero no parece que sea tan importante, cuando tan pocas personas realmente están haciendo algo.

Kalhil Gibran escribió “Para entender el corazón y la mente de una persona, no te fijes en lo que ha hecho, no te fijes en lo que ha logrado, sino en lo que aspira a hacer”. Aspiren pues todos ustedes a dar un futuro mejor a sus hijos, pero con la convicción de que para poder hacerlo, deberán darle un futuro mejor a todos los niños y niñas, tengan o no tengan autismo. Pero para todo esto primero deberán asegurarse que ustedes sienten amor por sus hijos, que ustedes respetan a sus hijos, y a partir de ese momento entiendan que como padres y madres tienen un deber absoluto, una obligación, que no es otra que trabajar para que sus hijos el día de mañana puedan heredar un mundo mejor, donde no sea necesario celebrar el día mundial de nada.

Hay muchas personas y asociaciones que están trabajando contra viento y marea, muchas sin medios humanos, sin apenas dinero ni medios materiales, y cada día consiguen cosas, algunas más importantes y otras menos, pero hacen cosas. Ayuden a estas personas, implíquense, hay mil formas de hacerlo. Colaboren con su tiempo, vendan cosas que ya no usan y donen el dinero, hagan apostolado y convenzan a otros para que colaboren, hay mil y una cosas que pueden hacer para ayudar. Pueden incluso quitarse algún capricho innecesario y usar ese dinero para apoyar económicamente a quien ustedes consideren. Y si tienen mil y una excusas para no hacerlo les propongo el siguiente planteamiento, cuando su hijo necesite algo, quizá alguien no tenga tiempo para él, no tenga ganas, no tenga medios o lo que sea, y por ese motivo su hijo no tendrá aquello que necesita. Porque cuando ustedes exigen algo para sus hijos y les ponen mil y una excusas para no dárselo montan en cólera, así que aplíquense el cuento, dejen de leer este texto y hagan algo, pero háganlo ya.


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Sobre El Autor

Daniel Comín
Director de la Fundación Autismo Diario

Ex-Director y Ex-Editor de Autismo Diario y responsable de supervisión de artículos científicos. Especializado en sistemas de desarrollo y economía sostenible. Co-autor del proyecto de formación técnica y reinserción social de África Central para United Nations Development Programme (ONU). Coordinador del proyecto de salud pública para tribus nativas de Norteamérica. Ha impartido formación, conferencias y talleres sobre autismo de forma ininterrumpida en los últimos años en 6 países. Ha impartido clases magistrales en la Universidad de los Andes (Colombia), ha dado programas formativos especializados en la Facultad de Ciencias de la Educación de la PUCE (Ecuador) y profesor externo de la Facultad de Medicina San Carlos (Guatemala), entre otras múltiples actividades. Ex-supervisor de los programas de investigación de la Fundación Autismo Diario. Director Ejecutivo del Centro Iberoamericano de Referencia para la Atención de Desórdenes del Neurodesarrollo (CIRADEN) Miembro de AETAPI - Asociación Española de Profesionales del Autismo. Padre de un adolescente con autismo. @danielcomin en Twitter

3 Respuestas

  1. Avatar
    Teresa

    Vamos a ver!!! Este artículo… esta bien… si lo que pretende es animar, ayudar, a que los padres con hijos autistas despierten( si están dormidos) y luchen por por un mejor futuro para sus hijos. ¡Vale! Pero… ¿quien le dice a usted que estamos dormidos? ¿Ahora resulta que nosotros tenemos la culpa de como es esta puñetera sociedad? Nunca me e quejado a nadie ni me e echo fotos ni las e colgado, para mí mi hija ( autista) es una bendición!!! es la alegría de mi vida!!!! Y lucho por ella cada día, cada hora, cada minuto. Por supuesto que entre todos nos hacemos más fuertes, pero cada uno tiene su propia lucha!! Y perdone si no le gusta mi comentario pero cuando e leído: si aman a sus hijos hagan algo ya. ¡ PERDONE!!!! Que cree que hacemos!!!! Y que conste que nada, de lo que hago, nada!!! Me parece suficiente nunca!!
    Yo no quiero dar pena ni alfombras rojas,si algo quieres algo te cuesta pero hombre tampoco nos echen la “buya” por a veces estar perdidos.

  2. Avatar
    José Félix

    “Cuando la injusticia es un hecho, la rebelión es un derecho”
    Todos a una y a seguir empujando !
    JUNTOS PODEMOS !

  3. Avatar
    angelaco

    La autocrítica es un camino difícil pero liberador, nos lleva a la honestidad y a preguntarnos ¿Qué puedo hacer desde donde estoy?
    Escribe más seguido en estado malhumorado, que buen artículo.

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