Anuncios

Chocolate: Artes Marciales y Autismo

Print Friendly, PDF & Email

Chocolate Carátula de la Película

Esta película está inspirada en un grupo de niños y niñas muy especiales

y una imaginación personal

para liberar el increíble potencial del movimiento humano

que no se ve a menudo en la realidad cotidiana

y para animar a sus padres

y celebrar el amor incondicional a todos los niños especiales en el mundo

Prachya Pinkaew


Concienciar a la ciudadanía sobre el autismo es una de las grandes metas que todas las familias, profesionales y activistas persiguen. Y ciertamente hay muchas formas de llevar a cabo esta tarea, y una de ella es el cine. Pero muchas de las más famosas películas, que de una forma u otra han abordado el tema, no ha sido muy fieles o han contribuido justo a lo contrario, difundiendo una imagen negativa. Hoy hablamos de Chocolate, una película Thailandesa rodada en el año 2008, con una visión muy diferente de lo que uno podría imaginar. En esta película se aborda la historia de Zen, una niña con autismo, pero en contra de lo que pudiéramos pensar, Zen es la protagonista absoluta de la película y además de una película de acción trepidante y artes marciales. Evidentemente esta no es una película apta para niños, pero seguramente hará las delicias de muchos papás y aficionados al genero de acción y artes marciales.

El cine de acción y lucha Thailandés tuvo un antes y un después con la película “Ong-Bak: Muay Thai Warrior – 2003”, película dirigida por Prachya Pinkaew, el mismo director de Chocolate, a su vez ambas películas fueron coreografiados por Panna Rittikrai. Pero entre ambas películas solo hay un nexo, y son las artes marciales. En Ong-Bak el héroe (en este tipo de películas siempre hay un héroe) es el todo poderoso Tony Jaa, mientras que en Chololate no hay héroe sino heroína de aspecto frágil y aniñado, interpretada por Yanin Vismitananda, que en la película caracteriza a Zen, una niña de unos 12 años de edad, aunque la actriz contaba con 24 años de edad al interpretar la película.

Yanin Vismitananda en una escena

Chocolate es la historia de una niña con necesidades especiales que tiene una necesidad especial, y que fue todo un fenómeno en Thailandia. A parte del éxito comercial que tuvo, lo más destacable fue que marcó un antes y un después en el conocimiento del autismo en el país asiático, y aunque tras el visionado del filme uno pueda entender que ayuda a crear tópicos tal y como lo han hecho otras cintas previas, hay que entender cómo es la sociedad thailandesa para poder formar un criterio adecuado. El “Muay Thai” es algo más que un deporte, es casi religión, forma parte de la esencia y la historia de Thailandia y sus habitantes. Su práctica es algo muy habitual tanto entre hombres como mujeres. Y por tanto, la pasión del los thailandeses por las artes marciales y todo lo que las rodea alcanza límites insospechados. Y el éxito de Chocolate es saber combinar cosas tan dispares como el autismo y el Muay Thai.



Cuando un amigo tahilandés me habló de esta película y el efecto que había tenido en el país no podía imaginar cómo se podían combinar de forma efectiva cosas a priori tan dispares. Pero la verdad es que el efecto en Thailandia fue espectacular, ayudó a eliminar la visión negativa que la población tenía sobre el autismo, dejando claro que por el hecho de tener determinadas carencias no significa que se puedan potenciar otras habilidades.

Chocolate es una historia de amor con tintes dramáticos, la madre de Zen forma parte de un grupo mafioso thailandés que comete el “error” de enamorarse de un japonés miembro de la Yakuza y además enemigo acérrimo del líder thailandés. Zin, fruto de su relación amorosa con el jefe Yakuza llamado Masashi, se queda embarazada, pero tras un pacto entre ambos grupos mafiosos, Masashi regresa a Japón dejando tras de si a su amada. Zin se retira del grupo mafioso e inicia una vida mucho más tranquila y anónima.

A medida que su hija crece descubre que Zen tiene autismo. Se traslada a vivir a una de las zonas más humildes de Bangkok, justo al lado de un centro de enseñanza de Muay Thai, donde Zen demuestra un gran interés (obsesivo) por las artes marciales, se pasa el día viendo películas, parando rebobinando y volviendo a ver la misma escena una y otra vez. A su vez, Zin tiene una especial capacidad para concentrarse y oír cosas que a los demás les pasan desapercibidas. Aspecto éste usado por su primo (que vive con Zin y Zen) para disfrutar viendo cómo su prima es capaz de coger al vuelo cualquier cosa que le lance. La relación entre Moom (el primo) y Zen es interesante, en ningún momento Moom la trata como si fuese un ser especial, de hecho se aprovecha de las habilidades de su prima para hacer un pequeño espectáculo callejero y obtener algún dinero. Aspecto muy mal visto por Zin, ya que como madre entiende que eso puede ser algo peligroso para su hija.

Pero algo sucede que cambia todo, Zin enferma de cáncer y todo cambia. No tiene suficiente dinero para pagar el tratamiento de quimioterapia y es cuando Moom descubre una libreta con una serie de personas que le deben dinero a su tía, así que mientras Zin está en el hospital, Moon y Zen se van a cobrar las deudas pendientes, y aquí las cosas toman un ritmo muy diferente.

Zen es consciente de que necesita dinero para su madre, aunque no tiene muy claro el concepto dinero sabe que es importante para su madre. Para que mamá vuelva a casa, y esa es la necesidad especial que tiene una niña especial. Y a partir de ese momento todo cambia.

Sin ser la mejor película de la historia (porque no la es), sí tiene momentos muy interesantes, en cómo el director nos muestra cómo Zen observa las cosas, cómo pequeños detalles son estudiados meticulosamente, o cómo reacciona cuando descubre que su madre ha perdido el cabello a consecuencia de la quimioterapia. Otro interesante momento es la representación del sueño de Zen con una animación en 2D, cómo muestra un modelo onírico y la reacción que genera en Zen. O la escena donde se hace un guiño a las película de Bruce Lee, tanto que la niña reproduce incluso los sonidos de Bruce Lee en uno de los combates, realmente imita a la perfección la escena de las película que tantas veces había visto. Y sin embargo, esta heroína tiene pánico a las moscas, es capaz de enfrentarse a hombres fornidos pero un insecto diminuto el produce pánico, ver cómo consigue “superar” ese miedo es otra de los momentos de “superación” que aparecen y que traen a colación el hecho que por pequeño que sea el reto lo importante es conseguirlo.

Uno de los mensajes que el director pretendió lanzar era que: Cualquier persona -tenga o no autismo- puede llegar lejos, es un deber social trabajar para normalizar la situación de las personas con autismo, para que la ciudadanía sea consciente de la importancia que tiene el evitar que este colectivo desfavorecido pueda caer en la marginación a la que se ven expuestos desde que nacen.

Tráiler oficial de la película

El DVD viene cargado de escenas extras e información adicional muy interesante, pero como presumo encontrar un DVD de una película Thailandesa quizá no sea fácil, les dejo el enlace de la película en Youtube. Está en tres partes y subtitulado en Español.

Twitter: @danielcomin


La publicidad paga nuestros gastos de hospedaje, actualización, y mantenimiento de la web
Si te gusta nuestro contendido no uses bloqueador de publicidad


Anuncios

Sobre El Autor

Daniel Comín
Director de la Fundación Autismo Diario

Ex-Director y Ex-Editor de Autismo Diario y responsable de supervisión de artículos científicos. Especializado en sistemas de desarrollo y economía sostenible. Co-autor del proyecto de formación técnica y reinserción social de África Central para United Nations Development Programme (ONU). Coordinador del proyecto de salud pública para tribus nativas de Norteamérica. Ha impartido formación, conferencias y talleres sobre autismo de forma ininterrumpida en los últimos años en 6 países. Ha impartido clases magistrales en la Universidad de los Andes (Colombia), ha dado programas formativos especializados en la Facultad de Ciencias de la Educación de la PUCE (Ecuador) y profesor externo de la Facultad de Medicina San Carlos (Guatemala), entre otras múltiples actividades. Ex-supervisor de los programas de investigación de la Fundación Autismo Diario. Director Ejecutivo del Centro Iberoamericano de Referencia para la Atención de Desórdenes del Neurodesarrollo (CIRADEN) Miembro de AETAPI - Asociación Española de Profesionales del Autismo. Padre de un adolescente con autismo. @danielcomin en Twitter

A %d blogueros les gusta esto: