El curioso incidente del perro a medianoche

Portada del libro

Mark Haddon escribió este entretenido libro en Septiembre de 2004, llegando a su décima edición en tan solo 14 meses. No muchos años más tarde, una noche de Reyes, me encontré con uno de estos ejemplares debajo de mi almohada. La portada, el título, el diseño… todo me chirriaba y lo dejé en la estantería sin más. Me acuerdo que la experiencia al leerlo por primera vez, hace ya unos 3 o 4 años, fue similar a estar leyendo un texto en otro idioma. Por aquel entonces no entendía nada, ni creo supiera la existencia del autismo. Leí, si mal no recuerdo, los 2 o 3 primeros capítulos y me resultó un libro tan extraño que definitivamente lo abandoné de nuevo. Me provoca cierto entusiasmo recordar aquel momento, ya que fue uno de mis temprano encuentros con un mundo que actualmente me apasiona, ¿será el destino o pura coincidencia? Hoy por hoy, el libro me ha encantado. Es emocionante poder introducirse de cabeza en la mente de un niño con autismo.

Nuestro principal protagonista es Christopher, un niño de 15 años de edad, con autismo. Son vagos los momentos en los que el autor califica a las personas, es decir, no describe a C. en la primera página como un niño con autismo, simplemente puntualiza ciertas características definitorias del mismo como persona, como niño. Tampoco explica en qué consisten los Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD), aunque quizá haya una obvia relación en el transcurso de la novela. Creo que, perdería absolutamente la gracia que tiene el propio volumen si así fuera. Además, es lo que se busca actualmente, que no se etiquete directamente. Aunque ciertamente establece unas relaciones causa-efecto que hacen sencillo seguir el libro y entender por qué C. reacciona como reacciona o piensa y siente como lo hace. Precisamente por ello no necesitamos, como lectores, una explicación de qué es lo que le pasa o le deja de pasar al personaje.

Autismo no sería lo que yo diría a simple vista si tuviera que definir a C., pero en cambio sí detallaría que vive solo con su padre, ya que sus padres están divorciados, aunque esto se irá descubriendo a lo largo del libro ya que no es una historia que comience como otra cualquiera… También podría comentar que le encantan los números primos, y como curiosidad añadir que es debido a su penetrante interés la razón por lo que los números de cada capítulo siguen dicho orden. Asimismo, le gusta saberse los diferentes países y sus capitales. Además, le interesan las estrellas y todo lo que tenga que ver con el espacio. Tiene una alta capacidad para estudiar el espacio que le rodea de forma detallada, de tal modo que con un solo vistazo comprende lo que hay y lo que no, por ello, según comenta en algunas páginas, no le gustan los espacios nuevos en los que hay demasiada información a estudiar, sino que prefiere aquellos conocidos en los que solo tiene que reconocer pequeñas modificaciones. En alguna de esas ocasiones, cuando hay un exceso de estímulos, C. explica que «su cerebro no funciona correctamente».

Todas estas denominaciones vienen redactadas en un texto que aunque está destinado a un público ya adulto posee muchas ilustraciones explicativas y que debemos analizar cuidadosamente (dibujos de planos, de emociones…). Supongo que esto se debe a que las personas con autismo captan mejor la información por una vía visual, por lo que a C. le resulta más sencillo narrar su historia con la ayuda de dichos apoyos, y a nosotros nos hace sentir de forma más cercana cómo puede llegar a sentirse en ciertas situaciones, o los esfuerzos que debe hacer para comprenderlas. De esta forma he logrado encontrar un manual simpático y entretenido para leer. C. tiene incluso una gran capacidad de abstracción para aquello que le gusta, pudiendo ver logros como la superación de su examen de Bachiller con especialización en matemáticas. Es un niño que se torna detallista en todas las explicaciones que va dando a lo largo de los capítulos. Los niños con autismo tienen una visión que va del detalle a lo general, al revés que una persona con un desarrollo típico. Construye de una forma muy especial la mayor parte de los diálogos que aparecen en las conversaciones que se mantienen, repitiendo a su manera: «y dijo/y dije…» en cada nueva frase. Realiza unos cambios de tema rápidos, por lo que a veces nos hace sentir como si nosotros fuéramos la persona con autismo porque ellos ven el mundo así y a nosotros se nos hace complicado, pero jamás pensamos que a la inversa también es arduo.

Por otro lado, a C. le frustra que el mundo sea tan complejo, por lo que hay ocasiones en las que se siente débil y asustado. Personalmente, intento imaginarme lo que tiene que ser vivir en un mundo en el que no tienes capacidad para entender ciertas cosas, y así llego a la conclusión de que es perfectamente comprensible el aislamiento que demandan a veces y la rabia contenida que expresan de formas muy distintas. Hacer el ejercicio que presento a continuación, de vez en cuando, no es una mala experiencia: Intenta solo imaginar por un momento, que te levantas cada mañana sin conocer qué es lo que va a pasar a continuación. Te duchan, te visten, te dan de comer y a la calle. ¿Y ahora? ¿Dónde vamos? ¿Hasta cuándo? Tú no tienes ni idea, recuerda. No sabes cuándo vas a volver a casa, tú quieres jugar pero te llevan a otro lugar. No sabes cuando vas a comer, no sabes cuando vas a dormir. Así, más o menos, intentando ponerme en su lugar, se tiene que sentir una persona, sobre todo un niño, con autismo. Por eso es importante, para quienes le rodean, crear una rutina en la que introduciéndose poco a poco la persona sea capaz de anticipar qué va a ocurrir y durante cuánto tiempo. Eso les relaja enormemente. Entender lo que ocurre a tu alrededor es felicidad, es alegría, es poder elegir, es poseer control sobre tus acciones, es estar de buen humor, es ser amable, es colaborar, es un sinfín de adjetivos que lo definen. Poder, por fin, aunque con cierta ayuda, ser coherente con el resto del mundo. Dado que no se comenta en ninguna parte del libro que se realice con este niño una intervención determinada, él mismo es quién explica cómo se organiza de forma autónoma e individual su mundo en base a sus propias ideas. Por ejemplo, cómo sabe que va a ser un día malo/bueno, o incluso súper malo/súper bueno, solo por el color y la cantidad de coches que vea pasar frente a su ventana. Para él es un juego, pero solo ese juego le proporciona cierta seguridad frente al universo. Aún así ésta cae en picado cuando se trata de exponerse a ciertas situaciones, ya que no tiene miedo alguno al peligro externo.

Podemos encontrar otras particularidades que definen a C., muchas de las cuáles serán, o no, típicas en una persona con autismo pero también pueden encajar con cualquier de nosotros. Por ejemplo tampoco le suele gustar que la gente mienta, la dificultad que hay para establecer una acción conjunta y una teoría de la mente (pensar que el resto de las personas también piensan/sienten…), que la gente le diga lo que tiene que hacer, no le gustan los desconocidos, sentir que la gente se ríe de él, los colores amarillo y marrón y por tanto nada que sea de esos colores, que la comida se junte en el plato, la gente en general porque le provoca confusión, no le gusta que le toquen (abrazos, besos…) por eso con sus padres tiene diferentes formas de saludo cuando quieren decirse «te quiero», no entiende las metáforas, es puramente literal, y le cuesta entender los chistes (por eso menciona que en su libro no nos encontraremos con ellos), pregunta cosas fuera de lugar porque no entiende lo social, no entiende ni comprende las miradas, el ruido y la acumulación de personas en un espacio reducido. Tiene algunas dificultades para reconocer emociones y el hecho de que aunque una persona este muerta, puede doler sentimentalmente. Creo que, en ciertas ocasiones, pierdes la noción de que es una persona con autismo y a muchos nos sorprendería la cantidad de cosas que son capaces de hacer. No por tener autismo eres menos, ni más por supuesto, que nadie que esté a tu alrededor. Pero sí iguales.

El libro en sí no tiene una trama concreta, sino que va siguiendo diferentes caminos, según por dónde C. nos quiera llevar y qué nos quiera enseñar. Es como si alguien nos contara unos meses o un año de su vida, pero plasmado en papel, explicando con detalle cada una de las cosas que le preocupan, le gustan, o bien le disgustan y por qué. Sin esperarme tal conclusión, positivamente acaban pasando cosas sorprendentes. Y creo que, si no fuera un niño con autismo quién lo protagoniza, y Mark Haddon quién lo escribe, este libro hubiera tenido un final bastante diferente, a la par que mucho menos emotivo. Han sabido compenetrarse e intercambiarse pensamientos y emociones, poniéndose en el papel del otro, ayudándose en la creación de una impecable obra maestra. Considero que también, por ser el libro que es, deberíamos tener en cuenta varios argumentos, es decir, ¿qué es lo que se pretende con el libro? ¿Contar y narrar la vida de una persona con autismo, cómo se desenvuelve, sus pensamientos, sentimientos, etc. o centrarse en las historias que acontecen?

Para finalizar, no quería despedirme sin compartir la frase del libro que me parece que mejor resume, una vez más, la inclusión y aceptación de las personas con TGD/TEA. Se produce al comienzo del mismo cuando C. hace referencia a que su colegio es un Colegio de Educación Especial. No entiende el por qué de esa denominación: «(…), porque todo el mundo tiene dificultades de aprendizaje, porque aprender a hablar francés o entender la relatividad es difícil. Y todo el mundo tiene necesidades especiales, como Padre, que tiene que llevar siempre encima una cajita de pastillas de edulcorante artificial que echa al café para no engordar, o la Señora Peters que lleva en el oído un aparato de color beige para oír mejor, o Siobhan, que lleva unas gafas tan gruesas que si te las pones te dan dolor de cabeza (…)».


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4 Respuestas

  1. diana cecilia ortegon gutierrez

    tengo una niña de 11 años diagnoticada con autismo lo k mas me preocupa esk lo k va de anño le cambio el horerio duerme en el dia y la noche despierta a llegado a estar despierta por 30 horas segudas yo se lo atribuyo al computadora le gusta mucho y aprendido mucho de hecho me sorprende la habilidad k tiene para usarla hay aprendio un poco de ingles y me sorprende mas ella lo iso sola pork no kiere k nos aserkemos cuando esta en la compu pero tiene unos meses k se mete a una pagina k se llama el aleman loco y desde ese dia no deja de verlo y la altera denasiado al grado k no kiere salir dormir nadamas kiere estar viendo lo mismo he tratado de kitarsela pero se enoja y grita muy fuerte me an dicho k le de diazepan pero no kisiera medicarla por favor aconsejenme estoy muy desesperada gracias

  2. @vyr_TO

    Lei este libro hace un par de meses después de que me lo recomendasen en la carrera hace años (soy terapeuta Ocupacional) y me encanto tanto… Muy muy recomendable. Nos hace ponernos mucho en la mente de las personas con autismo.

  3. Johana de la fuente

    Hola soy de Neuquén Argentina tengo un niño diagnosticado con Tgd y me recomendaron este libro todavía no he podido conseguirlo pero me han dicho que es muy bueno saludos cordiales Johana

  4. Alicia Altamirano

    tuve la oportunidad de leerlo hace algunos años,mi hijo contaba entonces con 10 hoy tiene 18 años…me lo presto su sicopedagoga,dudo muchisimo,muchisimo antes de darmelo,al leerlo entendi xq. llore desconsoladamente entrando en la mente y el mundo de ese chico,llore mucho…porque a su vez entraba en el mundo de mi hijo y pensaba en las dificultades que debera afrontar a diario en un mundo que,lejos aun,no esta preparado para comprenderlo. mas alla de eso me resulto maravilloso!!! deberia ser material de estudio de todpos los profecionales de la educacion y las areas de salud.

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