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¿Cómo explicar al niño que tiene un Trastorno del Espectro del Autismo?

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Normalmente uno de los primeros trances por los que pasan los padres al recibir el diagnóstico de autismo de su hijo es el denominado proceso del duelo. El tiempo de este proceso es variable en función del carácter propio de los padres del niño. Además hay muchas formas de superar este duro trámite, desde apoyo psicológico profesional, otras familias que ya pasaron por lo mismo, etc. Pero llega un momento en que hay que superar otra fase, y es explicarle al niño que tiene Autismo o Asperger. Y esto no es fácil.

Habrán muchos factores que variaran el momento y la forma en que deberemos de informar al niño de su “diferencia”. Desde la edad, las capacidades cognitivas, el nivel de desarrollo emocional, o incluso la edad del diagnóstico. No hay dos niños iguales, y los que tienen un Trastorno del Espectro del Autismo no son una excepción. Desde un niño con Síndrome de Asperger y diagnóstico tardío a otro con un cuadro severo diagnosticado de forma temprana. A su vez la presencia o no de hermanos y si estos son mayores o menores también es una nueva incógnita en esta compleja ecuación. Este inmenso abasto del espectro nos obligará a actuar en un tiempo y forma diferente en función de cada niño.

Vamos a intentar abordar el tema, aunque quizá pequemos de cierta generalización, pero tan solo pretendemos dar una orientación de base. La familia, en base al conocimiento exacto del niño o niña y del consejo de los especialistas, deberá perfeccionar el modelo para adecuarlo de la mejor forma posible al niño y sus características. El apartado “hermanos” lo trataremos al final, como un apartado específico.

Niños y adolescentes con autismo:

Uno de los factores más importantes es el binomio edad/maduración. Es decir, podemos tener a un niño de 10 u 11 años pero con un nivel madurativo muy bajo. Que tenga una mayor afección y por tanto su modelo de comprensión será quizá como el de un niño de 5 o 6 años. Eso no significa que no se dé cuenta de que es diferente, pero habrá que abordar la explicación de forma que sea lo suficientemente comprensible para el niño. Deberemos usar todos los apoyos posibles, si su nivel de lenguaje verbal no es muy extenso, deberemos adecuarnos a su propio lenguaje, y si es necesario usar apoyos visuales, y siempre abordaremos el tema, no como algo malo, sino como algo diferente ¡Sean positivos! Expliquen sus diferencias de forma sosegada, en cualquier caso, seguro que su hijo hará más de una cosa bien, enfaticen la parte más positiva del niño, de esa forma, no fomentaremos su diferencia en el modo negativo. Es muy posible que su hijo tenga problemas para hacer sus tareas escolares, que tenga una gran adaptación curricular o que asista a un colegio de educación especial. Todos estos factores diferenciadores deben de ser tomados en cuenta. Si el niño asiste a un colegio ordinario con apoyos, lo normal es que los otros niños de su edad lo excluyan de sus juegos, ya sea por torpeza motora o sencillamente social. Quizá tenga problemas para entender los juegos, o sea malo jugando al fútbol. Pero el niño se da perfecta cuenta de esa “segregación” y en muchos casos puede fomentar el aislamiento, o el ensimismamiento a la hora del recreo. O por contra, que juegue con niños algo más pequeños, con quienes a priori se sentirá mejor, menos desplazado.

  • Tome el tiempo necesario, no lo sature, posiblemente le cueste procesar esa información.
  • No se refiera nunca al autismo como una enfermedad, primero porque no lo es y segundo por las connotaciones negativas que tiene. El niño entenderá la enfermedad como algo malo y puede pensar que él mismo es algo malo.
  • Ante las situaciones difíciles para el niño, debe saber que tiene apoyos, que no está solo. Y que sus diferencias frente al resto solo le afectan en algunas cosas, pero no en todas.
  • Pueden incluso hacer lista sencillas, donde el niño vea sus fortalezas, y también algunas de sus debilidades. Si puede reconocer sus debilidades, será más fácil para él afrontarlas.

Si esto es posible, contar con el apoyo de algunos de sus compañeros puede ser algo genial. Para ello sus compañeros se supone que habrán sido informados de forma adecuada de las diferencias de su hijo, que lo vean como alguien un poco diferente, pero no por ello mejor ni peor. Es mejor fomentar entre los compañeros el modelo “hermano mayor”, de esa forma también evitaremos el acoso hacia nuestro hijo. Por otro lado, las niñas siempre van a ser mucho más receptivas a este apoyo que los niños. Si puede contar con ese apoyo “extra” será todo más fácil. Y como decíamos previamente, tome el tiempo que sea necesario, no es imprescindible que este proceso se haga de una sola vez, se puede hacer de forma progresiva.



Cuando el niño presenta un buen nivel de maduración emocional y cognitivo, se dará cuenta antes de sus diferencias. Entre los 6 y los 10 años el niño empezará a tener conciencia de su diferencia, y a medida que crezca será mayor esta sensación. Además asiste a sesiones de terapia, lenguaje, talleres sociales,…, es decir, a una serie de “clases” a las que sus compañeros no van. El no abordar el tema con el niño puede crearle estados depresivos, ansiedad, estrés e incluso adoptar posturas agresivas. Es mejor no esperar a que esto suceda. En cualquier caso, deberemos usar un modelo de explicación que sea fácil de entender. Aunque tenga un buen nivel, no hay que olvidar que ciertos aspectos siguen estando afectados. Tanto a nivel social, reglas de juegos, comprensión de algunas situaciones, etc. Y esto hará que le pueda resultar difícil comprender algunas de sus diferencias frente al grupo. No buscan realmente la recompensa, pero sí pueden buscar la atención de sus compañeros, y no siempre lo harán de la forma adecuada pudiendo crear cierto rechazo. Y ese rechazo les va a afectar, ya que no siempre comprenden bien qué hicieron mal. Abordaremos también la situación de forma sosegada, adecuando la explicación al nivel del niño. Hacer listas también puede ser una buena idea, pero siempre desde el positivismo. De esta forma, y tal y como comentábamos en el punto anterior, esto puede ayudarle a comprender sus diferencias y por tanto a mejorar. Igualmente, no hablaremos de enfermedad, no queremos que el ser consciente de su diferencia le haga pensar que es peor que los demás. Es más, deberemos de ser lo más sutiles posibles, sobre todo si el niño presenta un alto nivel de funcionamiento, no queremos causarle un shock. El niño puede empezar ha hacer preguntas del tipo “¿mamá qué es el autismo?”, ya que normalmente esa palabra es “habitual” en la conversación familiar, u otra del tipo “¿mamá, yo tengo autismo?”, o “¿si tengo autismo soy tonto?”, y un sinnúmero más de posibles preguntas que nos pueden poner en una situación complicada si no estamos preparados a responder. De hecho, cuando reciba la primera pregunta, puede responder con otra ¡Averigüe qué sabe su hijo! Si descubre lo que su hijo entiende por Autismo, quizá le ayude a cambiar el argumento o seguir en la línea de pensamiento de su hijo. “Algunas personas tienen una forma diferente de pensar”, una frase tan sencilla puede ser una forma de comenzar. Usemos ejemplos, podemos basarnos en las aficiones del niño, y seguir por un camino comprensible y familiar, además es un camino agradable para nuestro hijo. También es importante una vez que el niño empieza a comprender su diversidad, hacerle saber que en realidad no es tan diferente, ya que hay muchas persona más como él.

Niños y adolescentes con Síndrome de Asperger:

Aunque cada día se diagnostica antes, el Síndrome de Asperger suele tener un diagnóstico tardío. En casos donde solo la parte social está afectada, podemos pasar una vida sin saberlo. Descubrir en la vida adulta que tienen Asperger suele ser una “liberación” en algunos casos, una forma de comprender muchos de sus problemas.

Los niños y adolescentes con Asperger -generalmente- suelen tener una buena capacidad de comprensión, un buen nivel verbal y salvo por sus problemas sociales o de literalidad, en poco se diferencian a nivel cognitivo de sus pares sin asperger. Sin embargo sus problemas marcan una gran diferencia, es importante por tanto que sean conscientes de ellas y que puedan trabajar en ellas de forma consciente.

Hay muchas familias que no quieren que sus hijos lo sepan, para no fomentar “la etiqueta”. Bien, antes o después se va a enterar, el hecho de que tenga Síndrome de Asperger no significa que viva en una nube. Es consciente de todo y sabe que va a terapias y talleres sociales y por tanto “algo” pasa. Ocultar lo evidente es absurdo, es mejor mostrar la realidad desde el punto de vista del niño o adolescente. A su vez, si el niño está medicado, también querrá saber por qué toma esa medicación. Y todo debe de tener una explicación lógica y comprensible. Es mucho mejor que controlemos la situación y la información que va a recibir, de forma que sea adecuada. Básicamente usaremos un modelo similar al de un niño con autismo y buenas capacidades, tan solo haremos la adecuación necesaria para nuestro hijo. Seamos siempre positivos y no destaquemos aspectos negativos. El conocer nuestras carencias nos ayuda a trabajar en ellas.

Entendiendo el concepto “Diversidad Funcional” o “Discapacidad”:

No suele ser fácil para un niño comprender bien estos términos. Usar ejemplos de otras personas con diversidad funcional visible, sobre todo físicas para explicarle el concepto, no considero que sea una buena idea, enseñarle el respeto a lo diverso sí lo es. Todos somos diferentes de una forma u otra, nuestros rostros son diferentes, nuestros gustos son diferentes, por tanto, también podemos “pensar de forma diferente” o actuar de forma diferente. Tener que usar una silla de ruedas para desplazarse es algo que le llamará la atención al niño, expliquémoslo de una forma sencilla, sin dar gravedad al tema. Un perro lazarillo es como la silla de ruedas de una persona con paraplejia, pues igualmente, seamos sencillos en nuestra explicación.

Cuando nuestro hijo conozca a niños con Síndrome de Down, no le hablemos de que son un angelitos o un niños especiales, ni ningún tipo de “definición” poética, su hijo posiblemente la comprenderá mal o no la comprenderá. Un niño con Síndrome de Down es un niño más y punto. Y al igual que nuestro hijo, tiene algunas diferencias, que no le hacen ni mejor ni peor. Por tanto, nuestro hijo tampoco es un angelito, ni un niño especial ni nada por el estilo. Ese tipo de definiciones provocan por una parte, mucha ternura y ganas de protección en muchas personas, en otras quizá lo contrario, y por otra parte cierta segregación; nuestro hijo no necesita ni la una ni la otra, nuestro hijo necesita tan solo que lo acepten como es. La diversidad es más fácil entenderla desde un punto de vista aséptico cuando hablamos con personas con un TEA. Por ejemplo, si una persona no puede andar usa una silla de ruedas; si no ve usa un bastón o un perro lazarillos; si tiene problemas de lenguaje usa un comunicador con pictogramas; si tiene problemas de comprensión social usa un asistente que le ayuda.

Es importante el trabajo en talleres sociales y talleres de juego. En estos talleres el niño aprenderá técnicas que le ayuden a superar y mejorar algunas de sus dificultades, esas que hemos abordado previamente, es mejor fomentar el espíritu de superación con un modelo positivo ¡Tú puedes conseguirlo! ¡Has hecho un trabajo fantástico, enhorabuena!

Los hermanos:

Los hermanos juegan -o deberían- un papel fundamental en el desarrollo correcto del niño con un Trastorno del Espectro del Autismo. Normalmente los hermanos de personas con algún tipo de diversidad funcional han de superar muchos retos de forma temprana, estos hacen que tengan una maduración acelerada, una mayor responsabilidad, incluso sensación de aislamiento de sus padres o de vergüenza hacia su hermano, y por ende, un sentimiento de culpa por estas sensaciones negativas. Los hermanos también deben de conocer los numerosos “por qué” de la “diferencia” de su hermano. De esta forma serán mucho más proactivos, comprenderán mejor la situación y se pueden convertir en poderosos aliados. Hay muchos casos de familias donde los hermanos son mucho más hábiles a la hora de gestionar los berrinches de su hermano que los propios padres, o que son unos estupendos terapeutas. Son niños muy equilibrados, serenos y que en suma, cuando lleguen a su edad adulta serán todo un ejemplo de calidad humana. Pero para ello, deberán de tener la información adecuada, siempre desde el punto de vista de su edad. No podemos hablar con un chaval de 11 años sobre prevalencias, comorbilidades, metacognición u otras palabras y conceptos técnicos. Seamos consecuentes y hagamos que nuestros otros hijos sientan que su rol en la familia es importante, y que disponen de la información necesaria, que sientan que se cuenta con ellos.


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Sobre El Autor

Daniel Comín
Director de la Fundación Autismo Diario

Director y Editor de Autismo Diario y responsable de supervisión de artículos científicos. Especializado en sistemas de desarrollo y economía sostenible. Co-autor del proyecto de formación técnica y reinserción social de África Central para United Nations Development Programme (ONU). Coordinador del proyecto de salud pública para tribus nativas de Norteamérica. Ha impartido formación, conferencias y talleres sobre autismo de forma ininterrumpida en los últimos años en 6 países. Ha impartido clases magistrales en la Universidad de los Andes (Colombia), ha dado programas formativos especializados en la Facultad de Ciencias de la Educación de la PUCE (Ecuador) y profesor externo de la Facultad de Medicina San Carlos (Guatemala), entre otras múltiples actividades. Supervisor de los programas de investigación de la Fundación Autismo Diario. Director Ejecutivo del Centro Iberoamericano de Referencia para la Atención de Desórdenes del Neurodesarrollo (CIRADEN) Miembro de AETAPI - Asociación Española de Profesionales del Autismo. Padre de un adolescente con autismo. @danielcomin en Twitter

29 Respuestas

    • Tania

      losseresunicos.es/manual/ Este es el manual que elaboramos entre Sandra Tomé y una servidora cuando se nos presentó el caso de tener que explicarle a un niño de 12 años que era aspie. Espero que os sirva de ayuda, os lo podéis descargar.

  1. mary zuniga

    tengo un nino k me lo diagnosticaron con signosde autismo …me interesa saber mas del autismo,actualmente lo yevamos a terapia pero acabade entrar a la primaria y la verdad me da temor me lo vayan a tratar mal.yo como su mama de carlos quisiera poder explicarles a sus companeritos ya ke en el kinder se aislaba mucho a mejorado su relacion con los ninos pero aun me sigue preocupando

  2. Debora Ben Arosh

    Hola’ mi hijo tiene 8 años y esta el el spectrum autista aunque a mi pareser es asperguer y aqui donde vivo, Israel, no exsiste ya la definicion. Mi hijo es el menor de 2 hermanos un varon de 18 que casi no le da calse y una nena de 11 que trata de entenderlo, es muy dificil . Gracias por estar, por los articulos que publican que son de gran ayuda.

  3. Ana

    Hola soy la madre de una niña de 15 años que fue diagnosticada hace un año de Asperger, cuando se lo “insinuaron” las psicólogas se puso hecha una furia y lo negó, más tarde cuando yo intenté explicárselo se volvió a enfadar muchísimo y no lo quiere aceptar, con estas palabras “yo no soy subnormal”. Mi hija tiene muy mal carácter casi siempre habla de forma muy agresiva, insulta a su hermana e incluso a sus abuelos, no tolera las frustraciones, llevamos años pasando un verdadero infierno porque con su agresividad hay muy mal ambiente en casa. No sabemos que hacer porque ella no está yendo a ningún curso o taller que le pueda ayudar, no tiene amigos aunque en el cole no la rechazan, lo que más le gusta en el mundo son los animales. Tiene una hermana de 11 años que es un cielo y es muy madura a veces juegan pero la mayor otras veces la insulta, etc. Creo que tiene que aceptar lo que tiene para poder ayudarla, pero qué podemos hacer? Por favor a ver si me pueden ayudar, muchas gracias.

  4. Angeles

    Mi nieto Roy es asperger, de momento no lo sabe tiene 9 años es super cariñoso mun inocente tiene mucha verborrea no para de hablar , habla con todos los desconocidos , no tiene medida y eso nos angustia.No sabemoos lo que hacer para ayudarle está yendo a una psicóloga pero no creo que lo entienda muy bien.Me gustaria que si alguien me podria informar los talleres sociales y si en Vigo ciudad en donde vivo,´se imparten estos talleres

  5. Angela

    agradezco a Dios el haberte encontrado, Daniel para poder actualizarme y enterarme de como manejar ciertos momentos que cuestan bastante. Soy abuela de una niña de 7 años con TEA que va a la escuela y concurre a sicomottricista y foniaudiologa.. Tantas experienciAS, tanta investigacion y publicaciones me alientan y ayudan a entender todo mejor. Los articulos excelentes y sumamente beneficiosos. Un enorme abrazo y mil gracias!

  6. B

    Es un articulo muy bueno, pero la realidad es muy dura y si a nosotros los padres nos costó en su momento asimilarlo no digo nada a ellos. Mi hijo ya ha hecho la pregunta del millon y creo haber intentado aclarar alguna de sus dudas, pero no deja de preguntar, es muy curioso y se ha frustrado a un nivel muy grande. No es capaz de asimilar lo que le ocurre, aunque entiende lo que le contamos, se niega en rotundo. Gracias, seguiremos intentandolo.

  7. ASPERGER: Recursos para Padres y Familias...

    […] ¿CÓMO EXPLICAR AL NIÑO QUE TIENE UN TRASTORNO DEL ESPECTRO DEL AUTISMO? Aunque cada día se diagnostica antes, el Síndrome de Asperger suele tener un diagnóstico tardío. En casos donde solo la parte social está afectada, podemos pasar una vida sin saberlo. Descubrir en la vida adulta que tienen Asperger suele ser una “liberación” en algunos casos, una forma de comprender muchos de sus problemas. […]

  8. elizabeth

    Me ah servido mucho esta informacion muchisimas gracias ;).

  9. claudia

    Me pareció muy interesante el artículo y poder pensar la “diferencia” como otra posibilidad del ser. Poder pensar este concepto alejado del binomio normal anormal para ubicarlo en otro espacio del discurso. El concepto de diferencia desde el “diferir”, “estar entre ” . Nos permitirá pensar que una persona difiere de otra, en cuerpo de otro, una lengua de otra. La diferencia ubicada “entre” dos sujetos con sus singularidades. Una forma no sustancial que nos permite salir del binomio positivista normal anormal, bueno malo, en dónde el segundo término es condicion para la existencia del primero, lugares que no nos permiten ver la diversidad del ser y su belleza siempre única y maravillosa. Quizá debamos aprender que lo imperfecto es otra forma de perfección : la forma que la perfección asume para poder ser amada.

    Roberto Juarroz . Poesía Vertical

  10. gaby

    yo solo quisiera saber si alguien sabe si en Mérida Yucatán hay algun lugar o medico que pueda diagnosticar o identificar a un niño con Autismo?

  11. imelda

    hola mi hijo tiene 25 anos y apenas me e dado cuenta que es asperger su situacion , en mi epoca , no me lo supieron detectar ,, mi situacion era muy modesta ,solo ahora he podido saber a siencia sierta de lo que le pasa. no tiene amigos , nadie lo comprende y estoy muy preocupada ,ya que no se le atendio come se debia. es muy hermoso ser humano. y es independiente .. gracias que encontre estas pag , me informo, lastima que en ese entonces no exixtia el internet ,y yo no tenia posibilidadaes , a mi entender lo saque adelante pero me gustaria conociera gente como el y de su edad haber si alguien se interesa en mi hijo para amigo ,, es inteligente ,, y es educado lo amo y estoy orgullosa de el. aun no le e dicho lo que e descubierto , pues el esta en mexico y yo en usa ,, quiero decirselo en persona y ver como reacciona ,, gracaiaas

  12. dahanna

    Gracias Señor Daniel Comin por esta pagina tan espectacular, soy Psicóloga y trabajo en una fundación, y desde que conocí esta pagina la reviso constantemente, un abrazo y que Dios lo bendiga enormemente!!!

  13. Carmen Encinas

    Muy bien escrito, pero como tengas razón en todo como en ésto que afirmas de los hermanos: “Son niños muy equilibrados, serenos y que en suma, cuando lleguen a su edad adulta serán todo un ejemplo de calidad humana”, miedo me da. En mi caso, Mario tiene dos hermanos totalmente desequilibrados, que toleran muy poco las diferencias de sus hermanos. El pequeño no suele siquiera jugar con él en el patio, aunque sepa que su hermano está solo en el recreo; si bien es cierto que, cuando ve a algún niño que le pega, porque Mario quiere jugar al fútbol y no le dejan (no sabe), deja lo que esté haciendo para consolar a su hermano y juega con él al pille. Y su hermano mayor, bueno, hasta le pega y le llama “subnormal”, así que no generalices tanto, cada familia es un mundo y si bien nuestros hijos especiales son unos angelitos, hay hermanos que parecen demonios. Y por muy bien que se lo pintes, el niño se va a sentir discriminado de igual manera, se va a seguir sintiendo mal. MI hijo en primero lloraba y no uqeía ir al cole “porque no tenía amiguitos”. Yo hablo delante de él de su autismo sin tapujos, y jamás me ha preguntado nada, y ya tiene 10 años casi. Así que si no tiene interés, no sé si debo contárselo o no, pues contarle algo que no le interesa es como hablarle a un muro: a los tres segundos desvía la mirada y ya no te está escuchando.

    En cuanto a los compañeros, el otro día pude comprobar la gran paciencia que tienen algunos con él, pues estaban jufando al fútbol en la puerta del colegio, llegamos nosotros y dejaron de jugar, le dijeron si quería jugar con ellos, se puso a jugar (a su bola) gritando “¡¡A la guerraaa”!!”. Como veían que no, le dijeron que se pusiera de portero. Él se inventó una portería nueva (pasando de las dos que ya existían), le indicaron que esa no era, lo llevaaron del brazo hasta una de las porterías, y le tiraban el balón flojito para que lo parara… Pero ni por esas: él se negaba a usar las manos para parar el balón, y le decían con una paciencia infinita que podía usar las manos, que era el portero. Al final fue imposible que jugara, por mucha paciencia que le echaron, y me lo llevé a los columpios, aunque ese recurso ya se le queda pequeño, pues es un patilargo de campeonato.

    • ana

      hola exacto cada familia es un mundo, y ahy niños muy mal portados que no tienen nigun espectro pero como mamas ahy q enfocarles a los hermanos mayores a ser quienes siempre se apoyen entre hermanos, y buscar la manera de que si suelen ser tan crueles con su hermano tomaras otra medida nose, castigarlos a los hermanos mayores que no tienne niguna deficiencia, y ser como machetitos con los hermanos mayores hasta que carburen y comprendan pero claro esto primeramente hablando serenamente con los hermanos para haserles ver lo que tiene su hermano y que no es facil para el, y que si a ellos les gustaria que los traten asi.

      saludos.

  14. JantonioSR

    Y que pasa cunado el niño,no es capaz de entenderlo o razonarlo,porque su cerebro no dá más de sí.

    • Daniel Comin
      Daniel Comin

      Bueno eso de que el cerebro no le dé es algo muy subjetivo. Si el niño no lo entiende es porque no se le explica de la forma adecuada. Habrá pues que buscar la mejor manera para explicarlo. Todo estará en función del nivel cognitivo del niño

      • Carmen Encinas

        Explícale a un niño sin lenguaje y con un gran nivel de afectación algo tan subjetivo como los problemas de su mente diferente, a ver si te entiende.

  15. marta gonzalez

    hola mi hija tiene sindrome de asperger y como dice el artículo es increible como se comporta el hermano con ella,la entiende mejor que nosotros y muchas veces es el el que nos da ideas de como marcarle las rutinas y de como calmarla es sensacional.La niña tiene 9 años y el niño 12,la niña es como si tuviera 5 o 6 años y a veces se hace complicado.Gracias por todo

  16. claudia ricca

    hola queria saber como afronto esteo yo tengo un nene se 15 años y no tengo mucha informacion de la adolecencia en nenes con trastornodel aspectro autista ? si pueden ayudarme se los agradeceria

  17. marcela oliva

    21 octubre 2011
    muhas gracias por el articulo es demucha ayuda para nosotros los papas, me interesaria saber como se mide y si es que se mide el nivel del asperger , mi hijo tiene 12 años y pasa mucho tiempo solo y quisiera saber que hacer para sacarlo de eso .
    desde ya mucha gracias por todos sus articulos.
    attm. marcela oliva

  18. lorena

    Muy bueno el articulo,, felicidades por abordarlo tan bien y en un lenguaje muy claro.El problema que tenemos los padres de niños con un grado muy leve que pasan desapercibidos es que lo comprendan los demás. Y al notar tanto desconocimiento aun no nos hemos atrevido a decirle nada aunque el se da perfecta cuenta que es diferente y me pregunta porque lo llevo al psicologo y talleres con otros niños con dificultades..Aun tiene 8 años pero en el colegio no me atrevo a decir nada, lo sabe solo el profesorado los alumnos no, se rien de el porque tienen aleteos cuando se emociona y no quiere jugar ni hablar de las mismas cosas.. Pero necesitaba leer algo asi para darme un empuje y saber como abordarlo..Muchas gracias por este y todos los articulos que publicais.

  19. sara moreno

    hola, es muy cierto lo que dice. A mi hijo le diagnosticaron Asperger a los 11 años, en todo momento tratamos de ser claros con él y explicarle, que simplemente él es differente a los demás, como todos somos diferentes unos de otros; fué duro al iniciar la escuela secundaria, porque recién ahí él empezó a ver la diferencia, y hacía cosas para acortar esas diferencias, y tratar de parecerse a los demás, gracias a Dios logramos que entienda que no tenía que hacerlo, que tenía que seguir siendo él, que no era malo ser diferente, y bueno…a veces hasta trató de sacar partido de ser diferente, ¡lo entendió!…y de a poco va logrando el equilibrio.

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